Sandoya
Fernando Sandoya, matemático y profesor universitario, experto en análisis de datos.Expreso

Experto plantea usar el análisis de datos en lugar de la prueba Ser Bachiller

El matemático Fernando Sandoya afirma que hay miles de datos de los alumnos y que estos rinden un promedio de 2.600 exámenes en su vida académica.

Durante los 13 o 14 años de trayectoria académica, un alumno rinde un promedio de 2.600 exámenes y acumula hasta 6.000 datos de su vida académica, personal y socioeconómica. Estos datos permitirían determinar su perfil de ingreso a la universidad de manera más técnica y eficiente que la prueba Ser Bachiller.

A esta conclusión ha llegado Fernando Sandoya, catedrático universitario, PhD en Modelos Matemáticos y experto en análisis de datos, luego de un estudio realizado con el fin de buscar alternativas y propuestas para evaluar a los bachilleres que se gradúan en el colegio y buscan ingresar al sistema de educación superior, de una forma más justa y equitativa. Sandoya compartió su propuesta durante un Facebook Live (entrevista en vivo) realizado en las instalaciones de Diario EXPRESO. 

La propuesta del matemático surge ante los cuestionamientos que ha tenido la prueba Ser Bachiller, debido a que su contenido no está acorde a lo que el estudiante ha aprendido en el colegio; a los problemas de seguridad (filtración de las preguntas); y porque sus resultados han dejado a miles de jóvenes de buen récord académico en riesgo de no acceder a la carrera deseada. 

A criterio de Sandoya, probablemente hubo un momento histórico en que este esquema de evaluación tuvo que hacerse así porque no había otros métodos. “Pero en la época del Big Data que vivimos, creo que habría que aprovechar los datos que tenemos para resolver este problema”, menciona. 

Explica que cada estudiante tiene cerca de 6.000 datos acumulados de su vida académica (rendimiento en las materias cuantitativas, razonamiento abstracto, asistencia, enfermedades, situación socioeconómica, etc.), que están digitalizados, en los cuales hay más conocimientos que en un solo evento que es el examen Ser Bachiller, que es costoso (10’000.000 de dólares), inseguro y que está evaluando solo un banco de preguntas. 

“Con esos 6.000 datos se puede hacer un algoritmo de clasificación que nos permita definir un perfil óptimo del estudiante que debe ingresar a la universidad, pronosticar cuán eficiente será en una carrera universitaria y hasta hacer un diagnóstico para indicar dónde se debe reformar la línea específica de conocimiento”, explica el catedrático.Fernando Sandoya (PhD)

Insiste en que los algoritmos no son temas de ciencia ficción ni del futuro, sino temas actuales que pueden resolver muchas cosas. 

En el momento en que está implementado el algoritmo, el costo de hacer la selección de datos es cero. Además, no existe problemas de seguridad porque este tiene mecanismos de encriptación y no está basado en las instituciones, sino en las matemáticas. Es decir que la confianza se basa en los sistemas que los implementan.

 ¿Cómo se lo implementa? Los datos los tiene digitalizados el sistema educativo. Lo que hay que establecer es un sistema unificado para que todos los datos del estudiante se vayan acumulando, con el fin de crear los algoritmos, que son inclusiones obtenidas a partir de modelos matemáticos, cuando se quiere establecer un determinado resultado.

“El algoritmo lo que hace es tomar una serie de atributos, los clasifica, hace una predicción y sobre esa base establece en qué categoría debe estar un estudiante. Al determinar un perfil es menos injusto, ya que no está haciendo recaer todo el peso de la selección en un solo evento, sino en muchos”, reitera el matemático.