Imagen CARRO ABANDONADO
Hecho. El ‘dueño’ del vehículo, al que han apodado el ‘drogomóvil’, ha colocado fundas en las ventanas.Amelia Andrade

La carrocería de un auto es un ‘nido’ de drogodependientes en la ciudadela La Chala

Los habitantes denuncian malos olores e inseguridad

En la esquina de las calles 8ª y Azuay, en la ciudadela La Chala, suroeste de Guayaquil, permanece un vehículo destartalado Honda Civic sedán del año 80. Y según los vecinos, el automotor sería la casa sobre ruedas de una persona en situación de calle, quien para conseguir privacidad reemplazó los vidrios robados del carro por fundas plásticas de basura, algunos trapos y cartones.

Los moradores no pueden precisar el tiempo de permanencia de la carrocería. Unos dicen que fue al inicio de la pandemia, otros que fue antes.

Dicen que vive un indigente, pero he visto ingresar al auto a hacheros. Ese es un sitio de alcahuetería.

Luis Vera,
morador
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Luis Vera, quien reside hace 15 años en el barrio, considera que es posible que los vecinos no se hayan percatado de la existencia del carro porque se encuentra cerca de un taller mecánico. “A lo mejor la gente piensa que es un carro que en algún momento van a arreglar, pero no, es un muladar que solo emana olores fétidos. No podemos vivir así”, sostiene Vera, de 50 años.

CARRO ABANDONADO (7325934)
Ese es el vehículo que sirve de guardia a consumidores e indigentes.Amelia Andrade

Otra residente afirma que el auto pertenecía a un ingeniero que vivía en la zona, quien falleció el año pasado durante la emergencia sanitaria. “El señor falleció cuando fue el encierro, lo llevaron al hospital y murió. El difunto tenía solo un hijo, quien también vivía aquí, pero con el deceso de su padre se mudó a otra parte y dejó el carro, el cual deben sacarlo o chatarrizarlo. Nos preocupa el entorno”, cuenta Mariela Castelo.

MEDICO Y CONSUMIDORES 3

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Marta Suárez, quien habita a dos casas del automóvil botado, no soporta la hediondez que llega hasta su vivienda. “No solo es el mal olor, también es peligroso tenerlo en el sector, uno no sabe quién puede estar metido allí. En su interior pueden ocultar armas, drogas”, indica.

“La otra vez pasé por allí y una puerta estaba abierta y apestaba, y eso que andaba con mascarilla, me dieron ganas de vomitar”, dijo Carla Vera, otra residente.

Necesitamos que la autoridad se lleve el carro, lo chatarrice. Vivimos con temor y entre fetidez, a diario.

Raquel Contreras,
residente

Un equipo de EXPRESO constató que en el interior hay armas cortopunzantes como tijeras y estiletes. También hay cajas de fósforos y colillas de cigarro.

Trabajadores del taller mecánico señalan que cuando el sol es intenso el hedor se vuelve insoportable, no se aguanta ni con tapabocas, por eso no les queda de otra que lanzar gasolina o aceite quemado para neutralizar la pestilencia. Todos piden al Municipio o a la ATM los ayuden retirando el vehículo para evitar riesgos o daños.