Copa Libertadores: Emelec viaja a Brasil para medir al Atlético Mineiro lleno de ilusión

  Deportes

Copa Libertadores: Emelec viaja a Brasil para medir al Atlético Mineiro lleno de ilusión

El Bombillo emprendió este domingo 3 de julio su camino hacia Belo Horizonte en busca de la clasificación a cuartos de final. Hubo mucho optimismo entre la delegación azul

Sebastián Rodríguez Emelec Brasil
El capitán de Emelec, Sebastián Rodríguez, al momento de su arriba este domingo 3 de julio, al aeropuerto José Joaquín de Olmedo, en Guayaquil.Miguel Canales / Expreso

Emelec partió rumbo a la épica. La delegación eléctrica viajó al mediodía de este domingo 3 de julio hacia Brasil donde tendrá que definir su destino contra el poderoso Atlético Mineiro, en el que, lejos de la tensión que acarrea este duelo de Copa Libertadores, los jugadores lucieron distendidos y optimistas.

emelec-copa-libertadores

El Bombillo no se amilanará en Brasil

Leer más

EXPRESO acompaña a la delegación. Los azules llegaron en tres grupos: primero, a las 09:30, arribó al aeropuerto José Joaquín de Olmedo la utilería con todos los implementos correspondientes de la plantilla, para luego hacer su arribo la dirigencia.

Al presidente de la institución, Nassib Neme, se lo vio hacer el check in a las 10:50 y junto a él uno de los abogados del club, Raúl Gómez Amador. Al preguntarle si Emelec iba por "el milagro", Neme contestó con una sonrisa: "¿milagro? No, para nada, esto es un partido de fútbol y vamos por la clasificación", precisó a EXPRESO.

Después de que gran parte de la delegación azul ya estaba en el aeropuerto, era el turno de los jugadores. Todos llegaron juntos en el bus y descendieron a las 11.00. Cada uno con maleta en mano y mucha ilusión para el "difícil" duelo en el Mineirao, dijeron.

Poco a poco fueron arribando a la zona de embarque los futbolistas millonarios. Los primeros en aparecer fueron el capitán Sebastián Rodríguez y Bruno Pittón. El uruguayo y el argentino, respectivamente, conversaban entre ellos durante el trayecto. El charrúa soltó un "vamos arriba" en medio de su recorrido.

  • Emelec viaje Brasil
    Ya en el avión, previo a partir, los jugadores conversaron entre ellos y se tomaron fotos con algunos hinchas que los acompañan.Miguel Canales / Expreso
  • Emelec viaje Brasil
    La delegación llegó en grupo de tres. Los jugadores fueron los últimos en arribar.Miguel Canales / Expreso

Otros que pasaron juntos en la zona de embarque fueron Dixon Arroyo y Bryan Carabalí, quienes saludaron, pero solo el segundo se dio tiempo de hablar del partido. "Tenemos que hacer un partido similar al de acá, nosotros vamos a pelear por esa clasificación. Vamos a ponerle las cosas difíciles, queremos clasificar", acotó.

Jackson Rodríguez, quien fue una de las figuras en el duelo anterior contra Mineiro, se tomó con gracia la pregunta que le hizo este diario: ¿A quién harás expulsar esta vez?. Él respondió entre risas: "vamos a ver a quién, tenemos que estudiarlos. Estamos motivados y yo me siento al 100%", puntualizó.

Pedro-Ortiz-Emelec

Pedro Ortiz complica la decisión de Gustavo Alfaro

Leer más

Otro de los azules que compartieron sus sensaciones antes de embarcarse fue Pedro Ortiz, quien se vistió de héroe en el partido de ida del martes 28 de junio en el Capwell. "Vamos a ver a quién le tapamos los penales ahora", apostilló entre risas. "Hemos preparado mucho este partido, con la bendición de Dios vamos a clasificar".

Una de las principales dudas del bombillo es la defensa ya que están cortos de jugadores. A pesar de que se perdió el primer duelo por lesión, Aníbal Leguizamón, viajó con el grupo y habló de sus sensaciones físicas. "Me vengo sintiendo mucho mejor, vengo preparándome mucho, pero aún no sé si saltaré de titular. Vamos a ver cómo me sigo sintiendo", reveló el zaguero argentino.

Previo al despegue, varios jugadores aprovecharon para tomarse foto con hinchas conversar entre ellos sobre el viaje. El buen ambiente reina en el viaje azul y la esperanza por la clasificación a los cuartos de final de la Copa Libertadores, una fase que el Bombillo no vive desde el 2015.