Paty Salame: “Soy una mujer con gran capacidad de asombro”.

  Buenavida

Paty Salame: “Soy una mujer con gran capacidad de asombro”.

Adicta al trabajo, encontró un punto de equilibrio y una meta que la eleva hacia el disfrute de la vida a través del baile fitness.

Paty Salame, apasionada por la danza y el fitness
Es Life coach e instructora de baile fitness y de barre.Karina Defas

Sus playlists favoritas incluyen bachata, salsa, ópera y reguetón, una mezcla dinamita, ejemplo clarísimo de cómo es esta interesante mujer en el amplio universo en el que se mueve a un ritmo difícil de seguir. Pero antes, mucho antes de lo que es ahora, su vida era otra, diametralmente opuesta. Pati bailaba en otro patín.

‘Workoholic’ a la vena, saboreó el éxito de cerca como directora de un pull de revistas locales por más de cinco años. Un trabajo apasionante que sumaba una agenda simplemente imparable que copaba su mente y tiempo en un trajinar largo por la industria de la comunicación, en la que transitó también en la producción editorial y ¡qué bien que lo hacía! Recuerdo cuando, años atrás, en una superproducción me convirtió en ¡Gwyneth Paltrow! Tarea titánica que resultó una increíble experiencia y con resultados sorprendentes: “Aprendí a trabajar en equipo porque mientras más confías, menos te defraudan”.

En esa dinámica, pululó con la visibilidad de un nombre que la hizo muy reconocida en el medio. No obstante, en algún punto debió enfrentar el hecho de que el ciclo estaba cumplido y empezó a replantearse un cambio de vida, incluso, a nivel familiar: “Estaba desbordada, era adicta al trabajo y al estrés. Algo que me he cuestionado en la última década como parte de mi búsqueda de balance… Un tema que lo he trabajado mucho con el tiempo”.

Desde que bailo vivo en un constante estado 'high', algo así como tener multiplicadas las células de disfrute y divididas las de ansiedad y estrés

Nuevos horizontes

“¿Te ha pasado que una voz interna te dice ‘abre los ojos, hay algo más para ti’? Creo que muchas personas tenemos esa voz, la de nuestros sueños y potencial. A veces nos asusta porque usualmente nos quiere llevar por caminos de incertidumbre…. Desde que encontré el baile se me activó la voz, pero no fue hasta que sentí que mi curva de aprendizaje en el mundo editorial había empezado a aplanarse -mi trabajo empezaba a ser rutinario y ya no había dónde más escalar- que esa voz empezó a ser un zumbido constante y me prometí a mí misma un futuro incluso mejor”.

Historiadora de arte -con dos títulos paralelos en diseño de modas y producción industrial-, no obstante, la vida la ha sorprendido por diversas e inusitadas rutas. “Creo que soy una persona con gran capacidad de asombro y eso me permite abrir nuevas facetas con ilusión y dedicación”, dice.

Paty es instructora de barre
Da clases en su estudio de baile fitness 'Menea'.Karina Defas

¡A bailar!

En su búsqueda por alcanzar bienestar interior y físico, obtuvo una certificación como Life Coach y Tiny Habits Coach, mientras el baile se apoderaba poco a poco de todas sus fibras. Ballerina de ballet de chica, esa pasión volvió a manifestarse como una necesidad imperiosa de su ADN, y, quizá, como un desfogue y terapia integral.

“Tenía 41 años cuando probé una clase de baile y no imaginé que algo así de elemental podría impactar de tantas maneras positivas. Entendí que bailar activa nuestra neuroquímica de bienestar. Las bailarinas somos literalmente más felices y gozamos de múltiples beneficios físicos, emocionales y cognitivos”.

Con ese enfoque se hizo instructora de baile fitness y de barre con una meta fija: “Tan pronto empecé a sentir que necesitaba más acción, monté mi estudio de baile fitness ‘Menea’, estrenándome como emprendedora mientras diseñaba un camino de mayor conexión con mi familia y mejorar vidas a través de la danza y los buenos hábitos”.

Renacer

El mensaje a través de las redes y de su canal en YouTube es inspirar a otros a lograr bienestar. “Cuando bailo me siento abundante, agradecida, empoderada y feliz”, dice.

Durante los últimos 9 años, incluso ha puesto a prueba su capacidad de resiliencia como emprendedora cuando llegó la pandemia. Debió cerrar las puertas de su academia de forma temporal y se abrió al autodescubrimiento. “Me hice preguntas: ¿Cuál es mi misión? ¿De qué soy capaz? ¿Qué me pide mi espíritu y qué mi ego? Y quizá necesite el resto de mi vida para responderlas, pero no dejo de intentarlo”.

Práctica y descomplicada, dio un giro revolucionario al rehacerse a sí misma con un propósito de vida que la enriquece y valoriza en otros términos y ritmo. “Hoy asumo el trabajo como un privilegio, pero trato de evitar que me absorba en exceso mientras no descuido a la familia, las relaciones y el silencio, mi espacio para conocerme, cuestionarme, valorarme y crecer”.

En su canal de YouTube, Meneafitness, ha creado más de 150 coreografías inéditas -todas en este lapso de pandemia-, junto a su team. A la vez, más de 100 mujeres han completado su programa ‘Menea 20 minutos’ online, que garantiza un cambio radical en los hábitos fitness, y que incorpora un programa de nutrición con la especialista Gaby Viteri.

In doors

Guayaquileña de nacimiento es la única mujer de cuatro hijos. “Todos los hombres en mi familia me han mimado mucho y a través de sus ojos y gestos de amor construí una identidad de mujer valiosa”.

De hecho, el amor incondicional de su padre, Pablo Salame, marcó en gran medida su vida porque sabe que, pase lo que pase, siempre será merecedora de su amor.

Radicada hace más de 20 años en Quito, hizo familia junto al empresario Pedro Vega, su amor y gran respaldo. Juntos suman 5 con Carlos (21) y Elena Montúfar Salame (16) y Violeta Vega (11): “Mi familia es mi mayor fuente de felicidad y principal proyecto de vida, ahora sí de una manera consciente. He logrado ser una mamá presente y amiga, que escucha sin juicio a sus hijos y, sobre todo, que camina a su lado, sin imponerse en exceso. Mi misión es darles herramientas para enfrentar la vida con seguridad y propósito”.

En esta larga reconversión, afirma que la única promesa consigo misma es la de no detenerse, la de “incomodarse” cada vez que empieza a sentir que está entrando en una zona de confort. “Esa promesa la he cumplido”.

Patty Salame
Está casada y es madre de 3 hijosKarina Defas

Cara a cara

  • ¿Cómo han sido estos 9 años dedicados a bailar?

Al tomar mi primera clase de baile, abrí una puerta hacia un mundo inesperado y eso me dejó la valiosa lección de abrir puertas y observar con curiosidad y asombro lo que hay detrás. Bailar da el toque de fiesta a la vida. Nos ayuda a celebrar lo bueno, a superar los dolores y, con herramientas de gozo, nos fortalece de adentro hacia afuera.

  • ¿Qué le falta en la vida?

La vida ha sido generosa conmigo y busco seguir creciendo en varias dimensiones. Eso sí, cuando cierro los ojos veo una casa con vista a las montañas o al mar.

  • ¿Infaltable en sus rutinas?

Dormir 8 horas, beber 3 litros de agua, hacer face yoga (en los semáforos rojos), reír con la boca abierta siempre que me nace y bailar sin importar la opinión ajena.

  • ¿En qué basa su alimentación?

Fui adicta a los carbohidratos y al azúcar, pero he aprendido a tener más equilibrio. Hoy como de todo un poco, a veces cerrando los ojos y masticando lentamente para disfrutar más.