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Mente positiva: Sea amable con usted mismo

Si es amable y reconoce sus esfuerzos, logros y habilidades, seguramente su ánimo sea más llevadero durante toda la jornada

Mujer feliz
Una persona positiva tiene a encontrarle solución a las cosas por más difíciles que sean.Pixabay

Cómo suena esa voz interior que le habla todo el tiempo? Las palabras tienen poder, como bien lo señala Miguel Ruiz en ‘Los cuatro acuerdos’, y pueden causar daño o sanar a quien las escuche. Eso aplica si se las dice a otros y también a usted mismo.

Imagine el efecto que tiene cómo se habla a diario. Si es amable y reconoce sus esfuerzos, logros y habilidades, seguramente su ánimo sea más llevadero durante toda la jornada. Si, por el contrario, es duro y hasta se insulta por los errores cometidos (muchos de ellos insignificantes) es posible que no tenga la mejor actitud para usted ni para los demás.

Analice cómo se habla y compare esas charlas internas con las de un amigo o las de un ser querido. ¿Atacaría verbalmente a sus hermanos, hijos o padres? ¿Permitiría que alguien le hable así a quien quiere? En la mayoría de casos, la respuesta es no. Sin embargo, somos los primeros en tratarnos mal y no destacar nuestras cualidades. ¿Cómo esperamos que alguien resalte las virtudes que tenemos si nosotros no las vemos?

Vamos aún más al fondo de la situación. ¿Hace cuánto tiempo no se mira al espejo para decirse lo mucho que se quiere? No es una práctica habitual y, sin embargo, es muy necesaria. Debemos saber que nos queremos y que somos importantes. Solo así podremos demostrarlo a los demás y, sobre todo, expresarlo libremente.

Quiero aclarar que no se trata de una cuestión de inflar el ego, sino de transmitirnos amor propio. De querernos y entendernos. Nos vamos a equivocar, todos lo hacemos, y eso no disminuye nuestro valor.

Tómese los próximos minutos para ser amable con usted mismo. Resalte sus cualidades mentales, espirituales y físicas. Agradezca por lo bueno que tiene, lo malo que le pasó en la vida y las lecciones aprendidas. Ahora mírese en el espejo y recuerde que, al final del día, es la persona más importante para usted mismo.