Jill Biden: de educadora a primera dama de Estados Unidos

  Buenavida

Jill Biden: de educadora a primera dama de Estados Unidos

Es el pilar fundamental en la vida personal y política de su esposo, el presidente de EE. UU. La educación y la familia son sus grandes objetivos.

Jill Biden, primera dama de Estados Unidos
Jill Biden, primera dama de Estados UnidosInternet

Carismática, segura e inteligente se percibe a la primera dama de Estados Unidos, Jill Biden, de 69 años. Es un pilar fundamental en la vida política y personal de su esposo, Joe Biden, siendo su roca entre tantas adversidades.

La doctora en Educación con seguridad dará de qué hablar durante los cuatro años en la presidencia del político demócrata. Y no precisamente por sus glamorosos vestuarios y peinados, sino porque será muy proactiva. No renunciará a su vocación de educadora. Cumplirá con su rol de primera dama y seguirá impartiendo clases como profesora de Inglés en Northern Virginia Community College (Colegio Comunitario del Norte de Virginia), donde la conocen como la ‘doctora B’.

Sus planes incluyen lograr que la educación sea gratuita en universidades comunitarias como en la que trabaja, apoyar a las familias de los militares y respaldar la investigación sobre el cáncer, un tema que ha golpeado a los Biden: Beau (hijo de Joe) falleció en 2015 por un tumor cerebral, mientras que cuatro amigas de Jill fueron diagnosticadas con cáncer de mama.Profesa la religión católica, es autora de tres libros y madre ejemplar. Adora a los animales, al punto de que sus dos pastores alemanes (Champ y Major) ya son huéspedes de la Casa Blanca. Además, es una apasionada del running, deporte que alinea sus pensamientos y le permite tener las energías necesarias para emprender su día a día.

Conociéndola

Jill Tracy Jacobs es la mayor de cinco hermanas, nació el 3 de junio de 1951 en Nueva Jersey, en una familia de clase media. Su papá trabajaba en un banco y su mamá se dedicaba a los quehaceres del hogar, razones por las que desde joven buscó la manera de independizarse y ver la forma de ganar su propio dinero. Trabajó como camarera y fue modelo ocasionalmente.

Estudió la carrera de Letras Inglesas, graduándose en 1974 en la Universidad de Delaware. En 1981 obtuvo una maestría en Educación y en 1987 hizo otra en Inglés en la Universidad de Villanova, Pensilvania.

En 2007, con 56 años de edad, obtuvo su doctorado en Educación con una tesis en la que abordó el problema del abandono escolar. Su orgulloso esposo hizo colocar un letrero en el exterior de la casa que decía: “Aquí viven la doctora y el senador Biden”. Desde entonces, ha trabajado como docente en la Universidad Comunitaria de Virginia.

Cuando Joe Biden fue vicepresidente de Estados Unidos durante el periodo con Barack Obama, Jill mantuvo su empleo como profesora universitaria, tomándose solo un par de días para estar con su esposo en eventos importantes.

Jill junto a su esposo Joe
La Primera Dama junto a su esposo Joe Biden, presidente de Estados UnidosInternet

Su historia de amor

El presidente estadounidense fue quien dio el primer paso. Tras verla en 1975 en un anuncio publicitario, quedó prendado de la belleza de esta rubia de ojos azules y sonrisa dulce. Con la ayuda de su hermano Frank consiguió el número de teléfono, la llamó y la invitó al cine. “Fuimos a ver ‘Un hombre y una mujer’ en Filadelfia, y realmente nos llevamos bien”, declaró sobre su primera cita a la revista Vogue en 2016.

Ambos tenían un matrimonio a cuestas. Jill se acababa de divorciar de Bill Stevenson, un jugador de fútbol americano, después de cuatro años de convivencia. Y Joe había enviudado tres años atrás cuando su esposa Neilia y su hija Naomi, de 18 meses, fallecieron en un accidente de tránsito. Sus otros dos hijos, Beau y Hunter, sobrevivieron al impacto.

A partir de entonces se frecuentaron. Ella era una mujer independiente que amaba su libertad. Convencerla de que fuera su compañera de vida no fue fácil. Después de cinco intentos fallidos, aceptó. “Tenía que estar segura de que el matrimonio iba a funcionar y que los niños no iban a perder una madre por segunda vez”, cuenta Jill.

Así se convirtió en su esposa y la madre de sus hijos. Apoyó la carrera política de Joe, sin abandonar su profesión.

Se casaron en 1977 y cuatro años después nació Ashley, su única hija.

La familia se radicó en Wilmington (Delaware), mientras el senador iba y venía de la capital a diario.

Al tiempo que criaba a los hijos de Biden y a la de ambos, dio clases de Lengua en un instituto de la ciudad y continuó su formación profesional.

Juntos en el dolor

La muerte en 2015 del mayor de los hijos de su esposo, Beau, un prometedor político de 49 años, víctima de un cáncer cerebral, desestabilizó emocionalmente a la familia Biden. Jill se convirtió nuevamente en su apoyo y fortaleza para poder sobrellevar tanto dolor.

Ambos decidieron alejarse del mundanal ruido. Escribieron sus biografías, recorrieron Estados Unidos dando conferencias, hasta que el ‘bichito’ de la política volvió a inquietarlo y decidió competir por la presidencia contra Donald Trump. Su fiel esposa lo acompañó y ganaron.

Detalles

  • En los años 80, enseñó Inglés en un hospital psiquiátrico para adolescentes.

  • Profesora en el Delaware Technical & Community College.

  •  Fue segunda dama de Estados Unidos desde 2009 hasta 2017.

  • Durante su primer período en la Casa Blanca, la doctora Biden viajó a casi cuarenta países, visitando bases militares, hospitales y campamentos de refugiados, abogando por la educación y el empoderamiento económico para las mujeres y las niñas.

  • En 2012 publicó un libro para niños llamado ‘Don’t Forget, God Bless Our Troops’, basado en la experiencia de su nieta Natalie, hija de Beau Biden, en el año que su padre fue enviado a Irak. Luego escribió ‘Where the Light Enters: Building a Family, Discovering Myself” (donde entra la luz: construyendo una familia, descubriéndome a mí misma), en 2019. Joey: The Story of Joe Biden’ (2020).

Junto a su hija Ashley
Junto a Ashley, hija de ambos.

Personal

  • Jill Tracy Jacobs, 69 años.

  • Tiene una licenciatura, dos maestrías y un doctorado en Educación en la Universidad de Delaware en 2007.

  • Es madre de Ashley y abuela de cinco nietos: Naomi, Finnegan, Maisy, Natalie y Robert.