Isabel Noboa Pontón: “Estoy orgullosa de las guayaquileñas”

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Isabel Noboa Pontón: “Estoy orgullosa de las guayaquileñas”

La reconocida empresaria guayaquileña abrió su corazón y relató a SEMANA su faceta más personal.

Isabel Noboa.
Isabel Noboa Pontón.Cortesía

Hay entrevistas que exploran emociones y esta fue una de ellas. Abordar el lado personal de Isabel Noboa Pontón es encontrarse de frente con la autenticidad. Es adentrarse en cada detalle de los recuerdos de su infancia en Guayaquil o de la conexión con su padre después de la pérdida.

Isabel es más que los reconocimientos. No es solo la líder que más ha escalado a nivel empresarial. En sus respuestas nos permite conocer a una mujer que hace de la meditación, la oración y el ejercicio una constante en su vida.

Limpiando su espíritu

Su interés por la holística se fue dando en el camino. “Hace 24 años, apareció en mi vida una terapeuta de esta rama y me pidió una cita porque tenía un mensaje para mí. En esa época estaba pasando por situaciones familiares muy difíciles como la pérdida de mi padre, conflictos familiares, y además por un divorcio”, recuerda. “El mensaje que me dijo fue, que durante un reiki que ella hacía a una señora que mi padre conocía, ella vio el rostro de él, a pesar de no conocerlo, y su mensaje fue “ayúdala a Isabel”.

Sin embargo, dice que la terapeuta no se le acercó enseguida porque primero tenía que indagar, según ella, sobre las existencias pasadas de Isabel. “Ella era una mujer bondadosa que no inspiraba temor y me ofreció gratuitamente hacerme una terapia de reiki para poderme comprobar que, a través de esta técnica, ella podía calmar mi espíritu. Y efectivamente actuó y me sentí más ligera y serena”.

Aquel fue su primer acercamiento, aunque las interrogantes la llevaron a buscar más. “Inclusive, especialistas en reiki que venían de Estados Unidos, me decían que veían en mí, un futuro muy importante, palabras que yo recibía con incredulidad”, sostiene.

La conexión con su papá continuaba. “En una de las sesiones, donde la terapeuta no lo toca a uno sino que actúa a nivel del aura y los chakras, sentí cosas muy especiales como, por ejemplo, que alguien más había entrado en la habitación, y en ese caso después del reiki, la terapista me comentaba, sin yo haberme expresado previamente, que había sentido a mi padre que le conducía sus manos en el aire para poder limpiar el espíritu”, agrega.

Con el tiempo cultivó otras prácticas que la han ayudado a alimentar su cuerpo y mente. “En la cuarentena, tanto la meditación y el ejercicio me permitieron que no tenga estrés, sino que por el contrario me ayudaron a disfrutar la compañía de mi esposo, quien se dedicó a pintar, siendo cardiólogo”.

La ciudad, una sola familia

Isabel nos adentra a su vida íntima. “Yo vivía cerca del Barrio del Centenario, como no había varias urbanizaciones sino una, permanentemente jugábamos y andábamos en bicicleta con nuestras amigas. La extensión del barrio no era grande, lo que hacía que todos formemos una sola familia”.

Además, comenta haber visto el cacao extendido en las calles del Malecón. “Los grandes propietarios de hacienda pasaban mucho tiempo en París, y es así como el reconocido banquero, de esa época, Juan Marcos, quien contrató a mi padre cuando tenía 12 años de edad, tenía un acento francés”.

Los recuerdos van y vienen. “En familia visitábamos las haciendas a las que llegábamos en canoa. Disfrutaba mucho el campo, caminar por los sembríos de las bananeras o cacaoteras, y una actividad muy divertida era montar a caballo”. En esa época era el boom de la exportación de banano y del cacao, que era conocido como la ‘Pepa de Oro’.

Isabel Noboa.
Isabel Noboa Pontón.Cortesía

La mujer de hoy

Confiesa que su verdadero empuje es que otras mujeres también consigan escalar alto. No se trata solo de ella, sino de las demás. “Es muy importante no pensar en ‘yo’ sino en ‘nosotros’”, reitera.

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Sobre lo conseguido en Guayaquil, confiesa que es en equipo. “No diría que ha sido para mí un sacrificio la entrega que le he puesto, no solo a mis empresas, sino a la ciudad y mi país, para aportar con el desarrollo. Las metas se han logrado con la perseverancia y el trabajo en conjunto”.

Luego mira alrededor. “Me siento sumamente orgullosa de los logros que han tenido las guayaquileñas. Por ejemplo, María José Zambrano, lidera una causa tan importante como la de la OPEV”, expresa emocionada.

Entre sus pasatiempos se ha volcado a otra actividad que la compara con el día a día. “La vida es un camino en el que debemos constantemente tomar decisiones estratégicas y aprender de nuestros errores como en el ajedrez, en donde el ‘jaque mate’ solo se puede lograr a través del esfuerzo”. Una reflexión que nos hace pensar que un día de Isabel es cargado de emociones, para nada aburrido.

Sus favoritos

  • Deporte: Tenis
  • Qué hace para mantenerse radiante: Siempre me levanto y acuesto con una oración y meditación. En las mañanas hago ejercicios de estiramiento y estoy alrededor de una hora y media en la caminadora. Complemento con una dieta saludable incluyendo vitaminas. Y tres veces al año hago cámaras hiperbáricas, que me toman 2 horas en la mañana.
  • En tiempo libre: Me gusta relajarme viendo series de televisión.
  • Plato guayaco que la tenta: Patacones.
  • Red social que más le gusta: Instagram y Facebook.
  • Libro que está leyendo, en francés: ‘Joyeux Anniversaire’ de Danielle Steel.

Personal

  • Guayaquileña, esposa y madre.
  • Es presidenta ejecutiva del Consorcio Nobis, conocido por su incursión en los negocios agrícola, inmobiliario, industrial, comercial y turístico.