Buenavida

Diario de una madre en cuarentena, día 27: Los vecinos y el coronavirus

El mal vecino, el médico, el "musicón", la amiga y más. ¿Reconoces a alguno en esta cuarentena por coronavirus? Lee Diario de una madre en cuarentena.

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"Los vecinos y el coronavirus". Diario de una madre en cuarentena, día 27.Andrzej Rembowski/Pixabay

Tengo un amigo que está convencido de que vivo en un manicomio. Desde que empezó la cuarentena por coronavirus he ido compartiendo algunas cuestiones de mis vecinos y de vecinos de amigos y, por momentos, siento que tiene un poco de razón.

Porque esto del encierro nos da a todos por diferentes flancos y ese “estamos haciendo lo que podemos” no es para todos lo mismo. Uno de mis vecinos, el de más allá, sale todas las noches al parque a pasear a su perro. No sé si le importa el coronavirus, si considera que hay toque de queda, si su familia sabe que se aleja de la casa o si tiene cosas tan importantes en su celular. Cuando lo veo siento un poco de ganas de estar en ese lugar, despreocupado y solo, casi dueño de un parque que luce sin vida, sin alegría. Su ritual acaba siempre de la misma manera, recogiendo las necesidades del perrito y regresando pausadamente a casa.

Luego está la vecina que ya no sabe qué hacer (ha pasado casi un mes) con su hijo de unos 11 años encerrado 24/7. Pienso en que pronto comenzarán las clases y esos gritos que escucho algunos días van a reproducirse como el soundtrack indiscutible de esta película de terror llamada COVID-19. Una amiga tiene una familia de cinco miembros que vive debajo de su departamento y no entiende cómo todavía no ha corrido sangre. Son niños de siete y cuatro años y un bebé de casi uno.

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Desde esta mesa en la que me siento a escribir todos los días veo, con una regularidad que me da un poco de miedo, a una vecina que observa hacia los patios de las casas desde su ventana del primer piso. Un día la saludé, me devolvió el saludo y siguió mirando. Hasta se puso a conversar con quien vive pegado a su patio. Siento que en estos tiempos uno está conociendo más de lo que quisiera de sus vecinos.

En Argentina, no sé si aquí habrá pasado, hay vecinos que cuelgan carteles pidiéndoles a los trabajadores de la salud que se muden para no contagiarse. Gente ignorante y cruel si la hay. Y contradictoria, porque se asoman a sus balcones y ventanas todos los días a aplaudirlos y después, a la hora del descanso los quieren botar. Hipocresía a la orden de la pandemia.

También está ese que yo llamo el “vecino musicón”, que es uno que pone música cristiana todas las mañanas a un volumen digno de una fiesta. Son siempre las mismas canciones y, como si estuviera solo en el mundo, canta a viva voz y hay una, su favorita, que repite hasta 4 veces.

Tengo la fortuna de estar rodeada de varios a los que les aflora la veta solidaria. Proponen que nos organicemos para diferentes fines y la cosa funciona muy bien. Incluso, hay quienes avisan que van a la farmacia o al supermercado y que tienen uno o dos lugares libres en su carro si es que la compra no es muy grande.

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Párrafo aparte para los médicos. En el grupo de WhatsApp hoy son considerados una especie de “todólogos” que pueden resolver hasta la duda más insólita que se le pueda ocurrir a alguien. Y todos responden con cariño y respeto. Están ayudando en cuestiones que surgen y que no tienen que ver con el coronavirus, como caídas, sarpullidos, descomposturas, entre otras cosas.

Luego está el mal vecino. Ese que compró 50 cajas de mascarillas a 15 dólares y las está vendiendo, a sus vecinos, en 200. Y a veces es el mismo que comparte cadenas de oración y mensajes religiosos. Me enfurece, además, que sean esos sujetos los que pretenden hacernos ver que, en realidad, nos están haciendo un favor.

Yo me quedo con mi vecina de la casa 3. Ella es mi vecina amiga. Y está ahí para ayudar, para traerme pañales o prestarme una batidora. Ojalá podamos retribuirle aunque sea un mínimo de la tranquilidad que nos da saber que ahí está.

¿Cómo vive la cuarentena por el coronavirus una madre de dos niños pequeños en Guayaquil, una ciudad que recién conoce y en la que la pandemia causa estragos? Conócelo aquí, en 'Diario de una madre en cuarentena'.