Vuelven los apagones

Todo apagón no es solo ausencia de energía eléctrica, carencia de iluminación, más oscuridad y ampliación de sitios inseguros para la ciudadanía. También constituye un factor que incide directamente en la ciudadanía en general, pues produce pérdidas, ya que los cortes tienen efectos económicos directos: daños en casas, almacenes, centros comerciales, hospitales, escuelas, universidades, fábricas, sitios de distracción, cines, etc. En otras palabras, el resultado tiene efecto directo, es de alcance masivo y genera perjuicio para todos aquellos que enfrentan esta situación.

Pero hay un aspecto que no debe olvidarse, tanto en el caso del país como de la ciudad, y es que la provisión de energía eléctrica es una de las tareas que se da bajo la responsabilidad directa de las empresas estatales. Ellas son las que la producen, la venden y la distribuyen. Por lo tanto, deben responder por los problemas que se dan con la energía eléctrica, como los apagones, etc. En este caso es la Corporación Nacional de Electricidad (CNEL) la responsable.

En años anteriores, cuando se dieron apagones por distintas razones, ciudadanía, empresas y organismos privados (y públicos) fueron afectados por tan anómala situación. La CNEL tiene responsabilidad directa en una serie de interrupciones de energía que causaron grandes pérdidas al país, la sociedad y la ciudadanía, antes de la construcción de las nuevas centrales. Más aún cuando la inauguración de estas centrales hidroeléctricas fue anunciada con bombos y platillos en el gobierno anterior, indicándose que la era de los apagones había terminado. Parece que no es así. Se ha señalado que los últimos cortes se dieron por una desconexión del circuito de la línea de Quevedo-Chorrillo-Pascuales, de 230 kW, los cuales afectaron a algunas provincias del litoral: Guayas, Santa Elena, Los Ríos y Manabí. En Guayaquil las zonas más afectadas fueron las ciudadelas San Felipe, Kennedy Norte, Bellavista, Urdesa, Alborada, el Centro, Isla Trinitaria, Pradera, etc.

Es pertinente preguntar si los apagones volverán. Y esto deben responderlo los funcionarios que controlan la distribución de la energía eléctrica para la ciudad y la provincia. No cabe que en la actual situación de crisis económica e inestabilidad política, de severa contracción de la dinámica del mundo comercial y empresarial, se agregue un nuevo factor.