SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

expresionesr

Votante responsable

Creado:

Actualizado:

En:

Un ciudadano con apego y respeto a los principios que sustentan una democracia no puede ser un votante que va a las urnas sin saber a qué. Las elecciones son la máxima expresión de los regímenes democráticos y en las seccionales de este domingo se da la preocupante circunstancia de que 13 millones de ecuatorianos eligen sin una idea muy clara de cómo hacerlo y de por quién hacerlo.

Aparte del mareante sinnúmero de candidatos para alcaldes y prefectos, no ha habido manera -ni con interés ni con desidia- de formarse una opinión de peso para elegir a quienes, nada más ni nada menos, tendrán en su mano la potestad de elegir a las autoridades de control. O sea, los ecuatorianos escogerán prácticamente a ciegas a quienes tendrán que decidir el nombre del fiscal que investiga a los responsables de delitos graves y a los altos funcionarios, el del contralor que revisa el buen uso del dinero de todos, el del procurador que defiende los intereses nacionales, el de los miembros de la Corte Constitucional que velan por la Carta Magna, el del defensor del pueblo, el de quienes se encargan de tener elecciones limpias y ordenadas, el de los superintendentes que vigilan el comportamiento del mercado, de los bancos, de las empresas, de la economía popular...

Una responsabilidad tan grande, que mal ejercida ya se ha visto en qué desemboca, y que está en manos de 43 candidatos de escasa trayectoria y trascendencia. ¿Cómo va a elegir el ecuatoriano con responsabilidad? La escasa permeabilidad que han demostrado tener los espacios de promoción para los candidatos al Consejo de Participación -que se refleja en unas encuestas donde el 80 % no es que está a favor o en contra del organismo o que se decanta por uno u otro, sino que no tiene ni idea de cómo proceder- trae a la primera fila el recurrente debate de por qué es obligatorio el voto. Si uno desconoce cómo ha de sufragar, lo responsable sería abstenerse. Dicho de otra manera, la voluntad de acudir a las urnas es la demostración de que un ciudadano ejerce con responsabilidad su derecho a participar en democracia. ¿Para qué ir si no se sabe a qué? La ley no permite la abstención a menos que pague sanción. De ahí la proliferación de quienes abogan por el voto nulo.

Este dilema subyace de un proceso electoral que, a menos de una semana de los comicios, no resuelve ni siquiera cómo se van a contabilizar los votos. Un despropósito electoral.

tracking