Virginidad: Se la puede perder teniendo sexo anal

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Virginidad: Se la puede perder teniendo sexo anal

Son varios los mitos que giran entorno a la virginidad de las mujeres, entre ellas, el sexo anal es el único que salvaguardia la castidad, pero ¿es cierto?

Los rumores y mitos se corren como una pandemia, van de boca a boca y caen en oídos que ignoran hechos científicos. Es así como durante décadas existió -y aún permanece- la creencia que, la única forma para que una mujer pueda experimentar su sexualidad sin dejar de ser “vírgenes” es manteniendo relaciones orales o anales. Sin embargo, esto es falso.

El himen, la pequeña membrana que por muchos años creó un estigma y presión social que recayó sobre las mujeres para darles un “valor” en un mundo machista; de forma eventual, se convirtió en algo que ellas sentían que debían proteger, es por esto que, en un “intento” por mantenerse “castas”, algunas han decidido experimentar su sexualidad a través de la penetración anal.

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Estos casos, aunque parecieran lejanos gracias a la información que tenemos disponible, aún existen. Así lo confirma para EXTRA el sexólogo Rodolfo Rodríguez, quien ha tenido en su consultorio a varias pacientes que piensan que por tener sexo anal sigue intacta su virginidad, “algunas mujeres consideran que la parte vaginal debe ser reservada para la persona correcta”, explica.

La virginidad no está alojada exclusivamente en el himen, esta involucra por completo a la persona, desde sus genitales hasta sus zonas erógenas; es decir, si no han sido tocadas por otra persona, en teoría, seguiría siendo virgen, pero si tuvo algún contacto ya no hay tal castidad.

“La virginidad es un concepto subjetivo histórico. En realidad, tiene que ver con la entrega del cuerpo emociones, sentimientos y del afecto a otra persona y compartirlos juntos”, detalla Rodríguez.

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La sexualidad de la mujer ha sido relegada a un segundo plano, porque el protagonista debía ser el hombre, quien estaba en la “obligación” de enseñarle a su pareja qué debía hacer en la cama. “La virginidad es un constructo cultural religioso y patriarcal”, comenta el especialista.

La virginidad de una persona, en especial, de las mujeres no puede ser comprobada si es que su himen se mantiene. No existe remedio o prueba alguna que revele si alguien ya tuvo sexo por primera vez. El coito vaginal no es la única forma de perderla, con otras prácticas como el sexo anal también se abandona la “pureza” sexual.