
Vidrios caidos, el nuevo mal de la Plataforma Financiera
El Gobierno asegura que la edificación cuenta con normativas de calidad. Hay ventanas rotas en varios puntos. Temor por la seguridad de los ciudadanos.
El problema persiste, aunque su importancia no se reconoce. Las falencias en la Plataforma Financiera Gubernamental de Quito fueron detectadas desde el día de su inauguración, el 22 de mayo de 2017, y aún se pueden evidenciar. En las últimas semanas, varios burócratas, que laboran en la edificación del norte de la ciudad, denunciaron que los vidrios se están cayendo.
La situación preocupa porque ahí trabajan servidores públicos del Ministerio de Economía y Finanzas, el Banco del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (Biess), el Servicio de Rentas Internas (SRI), el Ministerio de Producción, el Banco de Desarrollo del Ecuador, el Servicio de Aduana, la Corporación de Seguros y Depósitos, Banecuador y la Corporación de Finanzas Populares y Solidarias.
EXPRESO recibió las denuncias anónimas, porque ningún funcionario estatal quiere que su nombre se publique por temor a represalias, sobre los nuevos problemas en la estructura que costó más de 208 millones de dólares y que fue construida por la empresa china CAMC. Según cuentan, los fuertes vientos de verano en la capital provocan que ventanas de vidrio se caigan de la estructura que aún no cumple 28 meses de uso.
La amenaza es que esos vidrios gigantes caigan sobre empleados o transeúntes. La Plataforma alberga, además de burócratas, a empleados privados de locales comerciales, gimnasios, autoservicios, cafeterías, restaurantes y farmacias. También están los usuarios de los servicios estatales que visitan el lugar a diario.
Aunque el riesgo a la seguridad de los ciudadanos es la principal preocupación, la caída de vidrios también representa un gasto por los continuos trabajos de personal que debe limpiar y cerrar el paso en ciertas áreas.
¿Quién es el responsable? El 8 de abril de 2019, la empresa china CAMC suscribió el Acta de Recepción Definitiva con el Gobierno. Con la entrega física -casi dos años después de la inauguración- se otorgaron “todos los manuales, catálogos, planos As built, entre otros”. El Servicio de Gestión Inmobiliaria del Sector Público (Inmobiliar) administra la obra.
Sobre los vidrios, este Diario consultó con el Servicio de Contratación de Obras (Secob). Sus voceros explicaron que “los mismos fueron colocados conforme estándares de calidad, cumpliendo normativa y especificaciones técnicas INEN 2 066:2016 e INEN 2 067:2016, Vidrios de Seguridad para edificaciones, requisitos y métodos de ensayo debidamente aprobado por la Fiscalización”.
Las normas, sin embargo, no evitaron las caídas evidenciadas. Secob aseguró que “varios vidrios se rompieron por golpe, a pesar de ello, la contratista repuso la totalidad de los vidrios rotos hasta antes de la firma de la recepción definitiva. En la actualidad se han reportado vidrios rotos, para lo cual la entidad administradora de la Plataforma deberá verificar las causas que provocan la rotura de los vidrios templados, considerando que los mismos cumplen con normativa y certificados de calidad”.
Este problema de construcción no es el primero que enfrenta la edificación e impulsada por el expresidente Rafael Correa. Una semana después de su inauguración, la plataforma se inundó por falta de canales para la salida de agua. En febrero de este año, en cambio, se detectaron errores técnicos que fueron denunciados por EXPRESO.
Se encontraron baldosas y vidrios rotos, cables eléctricos sueltos, conexiones energéticas incompletas, filtraciones de agua, escombros, goteras y hedores en varias plantas.