Contra la vida

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Contra la vida

El comportamiento de Trump en lo relacionado con la inmigración a su país nos hace regresar la memoria a los momentos más oscuros y depredadores de un antiguo e inhumano “poder imperial”. Estos, resumidos en una serie de casos de abierta intervención de esa potencia en la vida de varios países de la región y del mundo, produjeron una ola de rechazo y creciente indignación, morigerada temporalmente sin embargo por el atinado manejo del expresidente Obama en los delicados temas de la política exterior. Terminado el período de aquel, su sucesor ha desempolvado el instinto agresor de un pasado que se pensó olvidado, culpable de llevar a masivas y repetidas expresiones de protesta, principalmente en América Latina, que identificaron su presencia en calles y plazas con la frase “yankees go home”.

Nos tocó vivir la experiencia del golpe pinochetista en Chile en septiembre de 1973, y observar el abierto apoyo brindado por las agencias de inteligencia norteamericanas al llamado “paro de camioneros”, que constituyó el instrumento más efectivo y letal para la desestabilización social de ese país, y para la exacerbación de odios y repudio en contra de quienes se alinearon con el gobierno de Allende, y de la gran cantidad de estudiantes extranjeros a los que, sin distingo, se calificó de terroristas, se los persiguió, se los torturó, y hasta se los desapareció.

Esa furia mesiánica de “gran potencia” parece haber retornado, y hoy se expresa en la fatal e inhumana política de “tolerancia cero” que, luego de juzgar como delincuente a cualquier extranjero que sin autorización pise suelo norteamericano, ha separado de manera abrupta a las familias, ha encerrado a los niños, y ha dejado en una situación de incertidumbre y dolor a miles de seres desesperados y hambrientos que buscan subsistir y vivir, pese a las dificultades y a los obstáculos.

Las medidas tomadas en los últimos días, y muy publicitadas, a fin de atemperar los dolorosos efectos de esa política, son insignificantes frente al cruento daño que se ha causado.