Verdi parlamentario

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Verdi parlamentario

Después de la coronación del rey constitucional de la Italia unificada, en 1861, el líder político y premier, conde Camilo Cavour, se encargó de convencer a Verdi para que acepte correr para el Parlamento. Cavour le escribió a Verdi: “Su presencia en el Parlamento contribuirá a dignificar ese cuerpo legislativo en Italia y más allá de nuestras fronteras; acreditará al gran partido nacional que quiere construir la nación sobre sólidas bases de orden y libertad. Con la esperanza que usted se allanará a mis ruegos y acepte participar en las elecciones, tendré el placer de estrechar su mano en nuestra nueva capital de Turín...”. A regañadientes, a Verdi no le quedó más que aceptar y escribió esta maravillosa carta a su oponente, un abogado llamado Giovanni Minghelli-Vanni: “No he realizado campaña y no lo haré ni tomaré acción alguna para asegurar mi elección. Serviré en el Parlamento con gran sacrificio de mi parte si soy elegido, y usted sabe por qué tengo que hacerlo. Sin embargo, estoy decidido a renunciar apenas pueda hacerlo. Pero si usted triunfa en su afán de ser elegido y me libera de este deber, no creo encontrar suficientes palabras para agradecerle por el gran servicio que me haría. Usted también estaría haciendo un gran servicio al Parlamento, un servicio a usted mismo, y proporcionaría un extraordinario placer a Giuseppe Verdi”. ¿Qué les parece esta carta, queridos lectores? ¡Cuán distante esta caballerosidad y desprendimiento a la de ciertos políticos criollos actuales!

Verdi triunfó con 339 votos contra 206 y lo asombroso de su victoria es que hayan votado contra él 206 ciudadanos de Busseto (probablemente los curuchupas que se opusieron a su convivir con Giuseppina Strepponi sin estar casados).

Verdi asistió religiosamente a las sesiones del Parlamento al principio y siempre votó junto a Cavour diciendo que: “¡En esa manera estoy absolutamente seguro que no estoy cometiendo un error!” Cavour murió el 6 de junio de 1861, y Verdi, a pesar de que siguió con su cargo en el Parlamento por dos años más, raramente asistió a las sesiones.