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Los venezolanos alistan sus armas para el paro

En medio de la crispación política que vive Venezuela, el presidente Nicolás Maduro decidió aumentar un 40 % el ingreso mínimo de los trabajadores y amenazó con la ocupación de empresas que cesen actividades y apoyen la huelga general convocada por la

Enfrentamiento. Seguidores oficialistas intentaron impedir el ingreso de legisladores opositores a la Asamblea.

En medio de la crispación política que vive Venezuela, el presidente Nicolás Maduro decidió aumentar un 40 % el ingreso mínimo de los trabajadores y amenazó con la ocupación de empresas que cesen actividades y apoyen la huelga general convocada por la oposición.

“Decreto y voy a firmar el 40 % de aumento integral, del ingreso mínimo legal”, anunció Maduro en un acto público de entrega de viviendas, lo que deja el monto en 90.911 bolívares (unos 140 dólares), que incluyen salario y un bono de alimentación.

La huelga de hoy, de 12 horas, es parte de la nueva estrategia que lanzó el miércoles la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en el cierre de una manifestación de cientos de miles de personas que, tras la suspensión del proceso de referendo revocatorio hace una semana, exigieron la salida de Maduro del poder.

Sus seguidores se enfrentaron ayer a militares en los alrededores del Parlamento, cuando intentaban impedir el ingreso de legisladores opositores, a quienes los uniformados brindaron protección.

Apostados en los alrededores del palacio legislativo (centro de Caracas), los chavistas lanzaron bombas de estruendo y golpes a los efectivos de la Guardia Nacional en reproche por evitar su avance hacia el punto por donde pasaban los diputados.

En medio de gritos, insultos y patadas de los seguidores del Gobierno a los escudos de los militares, los asambleístas lograron pasar del edificio administrativo al hemiciclo -separados por unos pocos metros- protegiéndose la cabeza en algunos casos con los maletines de trabajo. Entre empujones, los manifestantes fueron desalojados del lugar. Dos congresistas aseguraron haber sido “agredidos”.

Pese a los disturbios, el presidente la Asamblea Nacional (AN), el opositor Henry Ramos Allup, envió ayer al presidente Nicolás Maduro la convocatoria a comparecer ante el Parlamento, después de que el martes la Cámara aprobara iniciar un proceso para determinar su responsabilidad en la “ruptura del hilo constitucional”.

“Enviamos a Miraflores (palacio presidencial) una correspondencia que fue recibida en fecha del 27 de octubre de 2016; lo citamos de acuerdo al artículo 127 numeral 3, para que concurra en la sesión del próximo martes a las 15:00 (hora local)”, dijo Ramos Allup al finalizar la sesión de ayer.

En medio de esa crisis política, la oposición venezolana acudirá finalmente al diálogo político con el Gobierno anunciado por el Vaticano para este domingo, aseguró ayer el secretario ejecutivo la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba.

“(Tenemos) la decisión de ir el domingo a decirle al delegado del papa y a los representantes del Gobierno la necesidad de retomar de manera urgente la agenda electoral para solventar esta crisis”, afirmó Torrealba en su programa radial.

Este anuncio se produce un día después de que el dos veces candidato presidencial Henrique Capriles asegurara que la oposición no asistiría a esta cita en isla Margarita.

La manifestación del miércoles dejó un muerto y 240 detenidos; y por ese saldo trágico, el presidente Maduro llamó “asesino” a Capriles, al culparlo por la muerte de un policía y acusarlo de planear un “asalto” al palacio presidencial.

“Asesino, así te señalo frente al país”, exclamó Maduro refiriéndose a Capriles, a quien vinculó con la muerte a tiros el miércoles de un policía en una carretera a las afueras de Caracas. “¿Quién ha creado esa violencia? El llamado del gobernador de Miranda, Capriles. Él es el responsable de esa muerte, porque él ha llamado a asaltar el palacio de Miraflores”.