Trump y el voleibol
Cada año desde 1979 los habitantes de Naco-Arizona y Naco-México disputan un partido de voleibol. No tendría nada de particular si no supiéramos que hasta la década de 1960 ambos poblados ubicados de uno y otro lado de la frontera entre Estados Unidos y México constituían un solo poblado y que dicho evento deportivo no utiliza una red reglamentaria, sino que la valla que sirve de separación es usada para ese fin.
Quien inició con fuerza la construcción de la valla divisoria fue curiosamente Bill Clinton en 1994, bajo el programa conocido como Operación Guardián, que buscaba frenar la inmigración ilegal y el intenso tráfico de drogas entre los dos países. El programa incluyó además, la iluminación con luces de alta intensidad, detectores de movimiento, sensores electrónicos, equipos de visión nocturna, el control por parte de más de 20.000 agentes, entre otros mecanismos disuasorios. En el 2006, durante la administración de George W. Bush, el Senado de Estados Unidos -con el voto favorable de muchos demócratas, entre ellos Hillary Clinton- aprobó extender la valla hasta 1.125 kilómetros. Algunos expertos calculan que desde los noventa hasta ahora ha causado más de 10.000 muertes entre quienes se arriesgan a cruzarla.
En realidad el muro proyectado por la actual administración norteamericana no haría sino completar los tramos faltantes y reforzar con hormigón aquello que en ciertas partes no es más que una valla fronteriza de varios metros de altura, hecha de metal.
Pero los dos Naco no han sido los únicos pueblos divididos por la valla. Lo mismo sucedió entre Ejido y Jacomba, o en Nogales, convertida en dos Nogales, una de cada lado de la frontera, además de Tecate o Campo Andrade.
Como cada año, los habitantes de Naco-Arizona y Naco-México, volverán a disputar su partido de voleibol y usarán la cerca que partió su ciudad como improvisada red y como cada año, también, volverán a demostrar al mundo que la intolerancia expresada en una valla puede ser superada por el espíritu de unión entre dos comunidades... al menos hasta que Mr. Trump lo permita.