Trump insinua que Clinton toma drogas

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Trump insinua que Clinton toma drogas

Donald Trump insinuó que su rival Hillary Clinton tomó drogas antes del debate entre ambos la semana pasada. Pidió que se les someta a ambos a una prueba antinarcóticos.

Campaña. El candidato presidencial republicano, Donald Trump, junto a sus seguidoras en un acto en Charlotte.

El candidato republicano a la Presidencia de EE. UU., Donald Trump, insinuó que su rival demócrata, Hillary Clinton, tomó drogas antes del debate entre ambos la semana pasada, y pidió que se les someta a ambos a una prueba antinarcóticos antes del encuentro del próximo miércoles.

“Somos como atletas y a los atletas les hacen someterse a un control antidrogas. Yo creo que deberían hacernos un control antidrogas antes del debate (de este miércoles), porque no sé lo que le pasa” a Clinton, dijo Trump en un mitin en Portsmouth (Nuevo Hampshire).

“Al comienzo del último debate (el pasado domingo), ella tenía muchísima energía. Y después, al final. Estaba deseando que la bajaran. Apenas podía llegar a su automóvil”, añadió, y se mostró “dispuesto” a someterse a un control antidrogas antes del próximo debate en Las Vegas (Nevada).

El magnate, quien ha alimentado varios rumores sobre la salud de Clinton en los últimos meses, criticó a su rival por no tener programado ayer ningún acto de campaña, al asegurar que está “descansando” para el debate, a pesar de que aún “quedan cinco días”.

El magnate ha aumentado sus ataques a Clinton, varios líderes republicanos y los medios de comunicación tras la divulgación hace ocho días de un vídeo de 2005 en el que él hacía comentarios machistas y denigrantes, y la posterior acusación de varias mujeres que aseguran que Trump abusó sexualmente de ellas hace años.

“Estas elecciones están siendo amañadas por corruptos medios de comunicación que promueven acusaciones falsas y mentiras descaradas en su intento de lograr que ella sea presidenta”, afirmó Trump en referencia a Clinton.

“Como se ha visto, soy víctima de una de las más grandes campañas de difamación política en la historia de nuestro país”, dijo en una reunión en Charlotte, Carolina del Norte, la noche del viernes.

Trump reiteró que todas las acusaciones son falsas y que hay un “esfuerzo concertado” para acabar con su campaña, haciendo caso omiso de los llamados de sus asesores para centrarse en las cuestiones económicas del país en lugar de responder a las acusaciones.

En tanto, la campaña de Clinton comparó ayer el pirateo de sus correos electrónicos con el escándalo Watergate, que desembocó en la renuncia del presidente Richard Nixon, mientras WikiLeaks publicaba más documentos sobre la exsecretaria de Estado.

Su portavoz, Glen Caplin, cuestionó la respuesta de Trump, a los ciberataques que resultaron en el robo de correos electrónicos de John Podesta, el jefe de campaña de la aspirante demócrata, que comenzaron a ser publicados la semana pasada por WikiLeaks.