El terrorismo en Francia, por que

Los grupos terroristas islámicos han empezado a extender su acción en Europa y tienen como mira a Francia. Primero fue en las oficinas de la revista Charlie Hebdo y un mercado judío. Luego en la sala de conciertos Bataclan, el estadio de fútbol de Saint Denis y en varias zonas concurridas de la “Ciudad Luz”. Ahora fue en la ciudad de Niza, balneario situado en la bahía considerada una de las más hermosas del mundo.

La noche del jueves 14, en medio de las celebraciones por el día nacional, un camión embistió a una multitud que se había concentrado en la zona costera de Niza, dejando más de 80 muertos. Se golpeó en el corazón de una ciudad considerada uno de los principales centros turísticos de Europa.

Francia en la mira. Francia está de nuevo devastada y enfrentándose a otro asesinato en masa, con su gente haciéndose la misma pregunta: ¿Por qué Francia? El presidente François Hollande describió la matanza de Niza como un ataque terrorista. “Los derechos humanos son negados por los fanáticos y Francia es bastante claramente su objetivo”, dijo Hollande después del ataque.

Aunque ya el grupo islámico se atribuyó el atentado, como si esto fuera un mérito, los expertos dicen que los ataques terroristas anteriores fueron llevados a cabo por terroristas procedentes de comunidades marginadas. Se comenta que estos son ciudadanos franceses, pero que han sido excluidos de la sociedad.

Medidas con pocos resultados. Los problemas siguen empeorando desde los ataques en París, ya que se están usando perfiles y se detiene a personas que parecen árabes, en los trenes y autobuses, para comprobar sus documentos de identidad. Algunos musulmanes, que han nacido y viven en Francia, acusan a los franceses de haber sido muy agresivos. Todo esto preocupa a las fuerzas de seguridad europeas pues, consideran que el terrorismo crece internamente en Francia, y constituye una preocupación importante para toda Europa.

“Tenemos los inmigrantes de tercera generación que llegaron allí desde Marruecos, Argelia, Libia, Túnez, e incluso cuando sus hijos nacen en Francia y los hijos de sus hijos nacen en Francia, no los consideran franceses”. Este es el argumento que usan los musulmanes. Estas poblaciones inmigrantes permanecen en barrios cerrados y solo se asimilan entre sí y no son aceptadas en la población en general. Puede ser un pretexto, pero es la realidad. De todos modos no puede justificarse jamás que, por tales razones, sea necesario que un grupo considere que matar utilizando el terrorismo vaya a ser la solución para integrarse a la sociedad francesa que reclaman.

Si tenemos el coraje de ver el vídeo que se logró tomar en el momento del incidente de Niza, no podemos justificar tanta saña. Un camión que se lanza contra una multitud que alegremente pasea con sus familias, incluyendo gran cantidad de niños. El autor de esta masacre sabía cómo iba a terminar. Entonces nos preguntamos: ¿Puede llegar el odio, la irresponsabilidad y el fanatismo tan lejos? ¿Qué está pasando en buena parte de la humanidad? ¿Se están perdiendo los valores morales? ¿Está fallando la educación?

¿Qué debe hacerse? Conocemos que los dirigentes de los grupos terroristas del islam, apartándose de sus principios religiosos, incitan a matar, a acabar con quienes no comulgan con sus ideas. Entonces es responsabilidad de quienes enseñan y practican la religión musulmana, aunque, divididos en diversas tendencias, a llamar a sus fieles a rechazar el odio, el crimen y las erradas interpretaciones del Corán. Se trata de un esfuerzo muy grande. Hay que buscar un camino para que, esta vez, se entiendan los dirigentes musulmanes y pongan freno a todos estos crímenes de lesa humanidad. Si se sigue con el terrorismo no van a conquistar el mundo.

Consideramos que, de no encontrarse un entendimiento, seguirán las matanzas de lado y lado y esto será un cuento de nunca acabar. Un solo terrorista puede hacer mucho daño y llegará el momento en que ningún Estado estará a salvo. Por muchas medidas de seguridad que se tomen, no habrá forma de parar el terrorismo.