Actualidad
Las tareas pendientes del Municipio con Palo Santo
Cuando todo cambió. Aquellas sesiones del Concejo del 24 y 31 de enero del 2013 generaron el vacío actual de Palo Santo. Se le suprimió la categoría ACM.

Por las noches, las cuatro hectáreas de Palo Santo pierden su categoría de bosque protector y sitio de visita turística y se convierten en una zona oscura y desolada que genera ciertos temores.
Aunque existe una UPC instalada en una de las entradas, los vecinos están conscientes de que aquello evoluciona a una tierra de nadie. La oscuridad es total allá adentro y no hay un cerco que sirva de perímetro de seguridad ni puertas de acceso. Se identifican tres ingresos, por los que cualquiera ingresa y sale sin ningún tipo de control.
“Yo no he escuchado últimamente que se hayan presentado robos. Pero sabemos que es preferible no entrar”, dice Gerardo Alvarado Arias, uno de los vecinos de Urbanor y miembro del colectivo que defiende el Bosque Protector Sendero Palo Santo.
Aquel panorama podría cambiar, consideran los miembros de esta agrupación que desde el 2014 lidera una campaña a favor del bosque.
“El Municipio debe aclarar las cosas alrededor de Palo Santo, para que puedan iniciarse de manera formal acciones que mejoren su condición”, indicó la semana pasada Verónica Albán, también del colectivo.
Una parte de esas mejoras se relaciona con la preparación de un plan de manejo, el cerramiento perimetral del bosque, la dotación de guardabosques, una señalización e iluminación interna, entre otras cosas.
El cerco evitaría que ingresen camionetas a dejar en el lugar desechos de construcción, algo que se observa de manera permanente.
Desde que el grupo se organizó, uno de los primeros triunfos obtenidos (quizá el más importante) fue evitar que la compañía dueña del terreno (Urbanizadora del Salado) ejecutara, supuestamente, el proyecto de construcción de una ciudadela.
Luego de eso, lograron de manera eventual que la Dirección de Ambiente del Municipio realizase los fines de semana tareas de mantenimiento y reforestación; mingas, en las que se convocaba a los vecinos de ciudadelas como El Portón, Urbanor y Urdesa.
Luego de cuatro años de trámites, los vecinos se preguntan cuáles son las razones por las que el Municipio no responde a sus pedidos, presentados a través de escritos enviados de manera permanente.
Una de las cosas que piden es que se le devuelva al bosque la categoría de área cedida al Municipio (ACM), la cual perdió en febrero del 2013, luego de una resolución del Concejo.
Demandan que se ejecute un plan de manejo. “Hacerlo no cuesta mucho, pero sí es complicado. Lo que se requiere es tiempo”, dice Natalia Molina, investigadora y catedrática de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES). “Es más, se podría pedir la colaboración de la Academia”.
Una reforma del acuerdo ministerial N° 039 considera que el Municipio debe gestionar y garantizar la legalidad y tenencia de la tierra con criterios legales de conservación.
Esto fue considerado en diciembre del 2014 por la Dirección de Ambiente municipal, que le recomendó al alcalde Jaime Nebot que se cambie el uso de suelo del bosque y que asuma la responsabilidad de conservarlo y preservarlo.
Debe intervenir el Ministerio del Ambiente
El 21 de marzo EXPRESO consultó al Municipio: ¿por qué no se le devuelve a Palo Santo la condición de ACM? ¿Por qué se tarda tanto en definir el pedido del colectivo que cuida Palo Santo? La respuesta, que llegó ayer, con firma del director de la DUOT, José Miguel Rubio, entre otras cosas dice: “En el Registro Oficial Nº 385 del 28 de noviembre del 2014, se publicó el Acuerdo Ministerial Nº 358, suscrito por la ministra del Ambiente de la época, que en su parte pertinente señaló lo siguiente: Art. 2.- Disponer a la Dirección Provincial del Ambiente del Guayas, se realice la coordinación para la elaboración del Plan de Manejo del Bosque y Vegetación Protectora El Sendero de Palo Santo”. Una respuesta que no aclara las inquietudes del colectivo de defensa del bosque.