El tablero de PAIS se inclina hacia Moreno

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El tablero de PAIS se inclina hacia Moreno

Una nueva mayoría se arma en la Asamblea. Organizaciones sociales, que militaban en el correísmo, dan su apoyo al presidente. En la agenda está una reunión del oficialismo.

En medio del escándalo por la desaparición de 2.500 millones de las cuentas del IESS, el presidente de su directorio, Richard Espinosa, se dio lija ante miles de afiliados al seguro social campesino. Les ofreció 60 nuevas unidades médicas y prometió traba

El control de Alianza PAIS está en juego. A Lenín Moreno, presidente de la República y líder del movimiento, le tomó cinco meses inclinar la balanza a su favor. El otro bando, afín al expresidente Rafael Correa, al parecer se va quedando en minoría.

A lo largo de estos meses, las señales de la ruptura eran evidentes. Los oficialistas, sin embargo, aún se refugiaban en un discurso de supuesta unidad y disciplina partidista. Hasta ayer. Al menos, tres hechos delatan la ventaja que va tomando la facción morenista.

El primero, la recomposición de fuerzas en la Asamblea Nacional. Por primera vez, varias voces reconocen públicamente la ruptura del bloque: al menos 40 legisladores, según Daniel Mendoza, se volcaron hacia el primer mandatario. También hay algunos, como Marcia Arregui, dispuestos a dar su firma para iniciar un juicio político en contra del vicepresidente Jorge Glas.

La frase ‘nueva mayoría’ se repitió en los pasillos del Legislativo aunque para eso, los afines a Moreno, también tendrán que buscar acercamientos con la oposición.

El segundo, el rol de las agrupaciones sociales. En el hotel Quito, Iván Espinel y Raúl Ledesma –ministros del actual gabinete y dirigentes de Fuerzas Compromiso Social y Centro Democrático– encabezaron una reunión con, al menos, 40 organizaciones que declararon su respaldo al mandatario y a la consulta popular. ¿Lo novedoso? En este nuevo Frente Somos están ahora colectivos que antes habían militado en el ala correísta.

Trabajadores, transportistas, artesanos, funcionarios públicos, jubilados, pescadores... Ellos anuncian que defenderán en las calles las siete preguntas de la consulta popular. Hoy, dijo Ledesma, irán en la Corte Constitucional para respaldar la propuesta del presidente Moreno. La siguiente reunión del frente será en Guayaquil.

En Carondelet, se escenificó la tercera demostración de respaldo. La vicepresidenta María Alejandra Vicuña (nombrada por decreto) aseguró que la mayor parte de las bases del movimiento respaldan a Moreno. Se apropió el movimiento en su discurso: “Las nuevas generaciones del movimiento Alianza PAIS también deben asumir el protagonismo”, dijo en un momento dado (ver nota adjunta).

Los morenistas aprovecharon también para cuestionar a algunos dirigentes de la agrupación oficialista.

El primero fue Jorge Glas, vicepresidente sin funciones y detenido en la cárcel 4 acusado por supuesta asociación ilícita en la trama de corrupción de Odebrecht. Él dice que está de vacaciones. Vicuña lo niega.

“El exsecretario general de la Vicepresidencia, Omar Simon, lo que hizo fue informar que (Glas) iba a usar sus vacaciones al secretario general de la Presidencia. Como no es pertinente, no es el procedimiento, ¿qué le corresponde al secretario de la Presidencia? Lo que tiene que hacer es devolver el trámite. Las vacaciones no están registradas en ninguna parte porque no están solicitadas”, explicó en una entrevista radial.

Por eso, ella cree que el recurso legal que se interpuso para echar abajo el decreto con el que asumió la vicepresidencia no tiene futuro.

El segundo dirigente cuestionado fue Ricardo Patiño, vicepresidente de PAIS y exconsejero de Moreno. Iván Espinel, ministro de Inclusión Económica, con un cuadro estadístico en la mano desmintió que el Gobierno esté incumpliendo sus ofertas de campaña.

“Lo más peligroso es que Patiño miente. Se está cumpliendo con las promesas del presidente Lenín Moreno. Aquí está la prueba, se está pagando la pensión del adulto mayor. ¿Dónde está señor Patiño su verdad? No mienta”, dijo.

En su discurso no faltaron términos como “deslealtad” y “traición”. Sin dar nombres, aseguró que hay personas que defienden intereses personales.