Actualidad

El subempleo pesa en el sector rural

De 18,4 a 22,1 % aumentó el subempleo en el sector rural ecuatoriano entre junio y septiembre de este año. Es decir, 120.325 personas entraron en esta categoría en tres meses.

El subempleo pesa en el sector rural

De 18,4 a 22,1 % aumentó el subempleo en el sector rural ecuatoriano entre junio y septiembre de este año. Es decir, 120.325 personas entraron en esta categoría en tres meses.

Las cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) revelan, sin embargo, que en un año el aumento es mayor.

La tasa de desempleo en cambio muestra una caída del 2,6 % en junio al 2,3 % en septiembre, en parte, cuentan los campesinos, por un aumento de las siembras de cacao CCN51 en varias zonas de Guayas, Los Ríos y Santa Elena, a la estabilidad del banano y del arroz, no así del maíz, que casi ha sucumbido ante un coctel de plagas que mermó sustancialmente su producción, lo que ha generado reclamos en la calle y que desalienta las nuevas siembras en invierno.

El agro es el que mantiene la mayor participación en el empleo, versus el comercio, la manufactura, la enseñanza, construcción y otras categorías.

Son casi 8 puntos porcentuales por encima de su seguidor inmediato, el sector comercial, indica el INEC.

Para la Cámara de Agricultura de la Segunda Zona, en el sector rural hay una precariedad muy importante del empleo como para pasarla por alto. Es decir, gran parte no cuenta con una serie de beneficios que sí existen en las ciudades.

Y tampoco tienen servicios básicos (agua potable, Internet, escuelas equipadas cercanas a las poblaciones) para su mejor desempeño.

“Hay una histórica desatención que no puede pasar inadvertida, y más cuando es el sector agrícola el puntal de la dolarización, de la generación de riqueza y bienestar”, señala Rafael Guerrero, titular del gremio, quien valora el esfuerzo que hacen los campesinos para invertir por su cuenta y riesgo.

El ministro de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca, Javier Ponce, dice que hay que dar saltos tecnológicos en el campo, que permitan captar a la población, sobre todo joven. “Ese es uno de los puntales que estamos planteando en el plan de desarrollo del sector entre 2015 y 2025”, acota.

La Corporación Nacional de Arroceros indica que si no hay un salto tecnológico seguirán llegando productos más baratos de Perú o Colombia. GLC