Actualidad
La solidaridad del ecuatoriano
P ara nadie es secreto que nuestro país socialmente está dividido. Las tendencias de los partidos políticos, sus ambiciones de poder y arrogancia por ser cada uno el único gestor de las soluciones a todo mal, ha logrado que el ecuatoriano desconfíe del mismo ecuatoriano.
Sin embargo, hoy que la vida nos hace un llamado de atención con un terremoto, hemos conseguido ver que dentro de los corazones de los ecuatorianos no existen colores de camisetas, colores de piel ni clases sociales.
El llamado natural a socorrer al prójimo ha borrado cualquier estigma que existía, teniendo así a todos trabajando mediante donaciones, trabajo y oraciones.
Cristhian Castro Velastegui