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Un simulacro pone a prueba capacidad de respuesta

A las 09:17 se encendió la alarma en la pista de aterrizaje del aeropuerto José Joaquín de Olmedo, a la altura del área 22. Un avión Boeing 727-200, de la compañía Air Guayaquil, sufrió una explosión en el motor No. 2 y se sale de pista y queda a la altura de la calle de rodaje. Así inició el simulacro organizado por la Dirección General de Aviación Civil para medir el tiempo de respuesta de los organismos de socorro.
Cinco camiones motobombas se aprestaron a apagar el posible fuego durante la emergencia, que dejó como saldo 16 accidentados: 10 heridos leves y seis graves. De entre los 95 pasajeros que iban a bordo. Se simuló el fallecimiento de dos personas.
Bomberos de la terminal aérea acudieron vestidos con un traje aluminizado para evitar exponerse a la radiación mientras se ejecutaban las labores de rescate. A unos 500 metros de la pista se alistaban dos carpas para recibir a los accidentados con su respectivo triaje, un sistema que selecciona y clasifica a los pacientes basándose en las prioridades de atención que debían recibir.
En el simulacro participó personal del Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja, Policía y militares, estos últimos con un contingente de 120 miembros.
Miguel Ortega, administrador del aeropuerto, informó que durante el momento del simulacro recibió una llamada de la torre de control en la que le anunciaron que una aeronave del Ejército del Ecuador llegaba desde El Coca, Oriente ecuatoriano, hacia el Puerto Principal con cuatro personas a bordo.
El aterrizaje estaba previsto para las 10:40 y mientras se hacía el ejercicio de simulación se permitió que la aeronave ingrese; su aterrizaje se registró a las 10:47 y fue a la plataforma del Ejército, donde continuaron con el procedimiento para los viajeros. “Extraoficialmente sé que era una niña la enfermita, las otras personas eran acompañantes”, refirió Ortega.
A las 09:17 se encendió la alarma en la pista de aterrizaje del aeropuerto José Joaquín de Olmedo, a la altura del área 22. Un avión Boeing 727-200, de la compañía Air Guayaquil, sufrió una explosión en el motor No. 2 y se sale de pista y queda a la altura de la calle de rodaje. Así inició el simulacro organizado por la Dirección General de Aviación Civil para medir el tiempo de respuesta de los organismos de socorro.
Cinco camiones motobombas se aprestaron a apagar el posible fuego durante la emergencia, que dejó como saldo 16 accidentados: 10 heridos leves y seis graves. De entre los 95 pasajeros que iban a bordo. Se simuló el fallecimiento de dos personas.
Bomberos de la terminal aérea acudieron vestidos con un traje aluminizado para evitar exponerse a la radiación mientras se ejecutaban las labores de rescate. A unos 500 metros de la pista se alistaban dos carpas para recibir a los accidentados con su respectivo triaje, un sistema que selecciona y clasifica a los pacientes basándose en las prioridades de atención que debían recibir.
En el simulacro participó personal del Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja, Policía y militares, estos últimos con un contingente de 120 miembros.
Miguel Ortega, administrador del aeropuerto, informó que durante el momento del simulacro recibió una llamada de la torre de control en la que le anunciaron que una aeronave del Ejército del Ecuador llegaba desde El Coca, Oriente ecuatoriano, hacia el Puerto Principal con cuatro personas a bordo.
El aterrizaje estaba previsto para las 10:40 y mientras se hacía el ejercicio de simulación se permitió que la aeronave ingrese; su aterrizaje se registró a las 10:47 y fue a la plataforma del Ejército, donde continuaron con el procedimiento para los viajeros. “Extraoficialmente sé que era una niña la enfermita, las otras personas eran acompañantes”, refirió Ortega.