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Seguridad social y democracia

La sociedad moderna actual, bajo los efectos de la globalización y del mundo tejido en redes, vive atrapada en incertidumbre, crisis e inestabilidad económica. Esto demanda una seguridad social progresista. Este es un axioma básico. Sin él la solidaridad no puede tener vida, vigencia, proyección ni sustentabilidad. Por eso es importante que los países tengan un adecuado sistema de seguridad social, garantizado en su presente, con objetivos claros y definidos, para no colapsar en el futuro. Especialmente que entienda y atienda como se merecen (porque histórica y socialmente se ganaron ese derecho), porque fueron la fuerza productiva fundamental que creó la riqueza del Ecuador, a los hombres y mujeres de la tercera edad, ahora jubilados. Sin preocupación y atención a ellos, artífices de los beneficios y riqueza de hoy, no hay sociedad ni democracia moderna. No cabe pensar una seguridad social que se despreocupe y desatienda a sus jubilados. La prioridad hacia ellos define su calidad. Actualmente la novelería del SS XXI, del buen vivir, de la RC, cree que solo los jóvenes pueden crear una colectividad sustentable. No es así. La historia los desmiente.

Esto se infiere de la lectura del libro, un estudio y ensayo: Seguridad Social y Sociedad Democrática (2016) del tribuno de los jubilados, hombres y mujeres de la tercera edad, Marcos Proaño Maya. Él en su investigación y trabajo, como conocedor y estudioso de la situación de la seguridad social de hoy, especialmente en el mundo mentiroso creado en la década extraviada de la RC, emite ideas y juicios que es preciso conocer.

Su libro atiende las demandas actuales. Es la mejor explicación y crítica de cómo entender, practicar y hacer seguridad social responsable. Proaño lo dice en cada uno de sus capítulos. Estudio profundo, lleno de argumentos y razones que explican por qué no hay sociedad democrática sin seguridad social. Por eso afirma: “Sin un sistema de seguridad social políticamente responsable, económicamente sustentable, socialmente solidario, no podrá haber una sociedad democrática”. Su libro merece ser leído y discutido.

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