El presidente Lenín Moreno saluda al presidente de la Conaie, Jaime Vargas, en Cotopaxi. El principal dirigente de los indígenas dejó en claro que el hecho de que existan algunas coincidencias con el Gobierno no significará que la organización va a renunc

El retorno, atado a los resultados del dialogo

4 ejes tiene el mandato que presentó la Conaie al presidente Moreno en julio de 2017.

Un acercamiento con cortapisas. Entre el Gobierno y el movimiento indígena aún hay temas que los alejan. El anuncio de la entrega del edificio que ahora ocupa la Unasur para que ahí funcione la Universidad Intercultural de las Nacionalidades y Pueblos Indígenas Amawtay Wasi, causó un remezón interno.

Dentro de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie) hay dos visiones respecto al ofrecimiento que hizo el presidente Lenín Moreno la semana pasada en Latacunga. Aunque ambas coinciden en señalar que en los temas álgidos el diálogo con el Gobierno camina a paso lento o no camina.

Jaime Vargas, presidente de la Conaie, le dijo a EXPRESO que la restitución de la universidad es parte de una lucha que lleva adelante, desde hace varios años, el movimiento indígena, pero que servirá para todas las personas que se interesen en los saberes ancestrales.

“Hemos decidido acoger la invitación al diálogo nacional, este proceso continúa y desde ahí nos comprometimos a construir y resolver problemas. Pero eso no significa que seamos parte de un acuerdo político con el Gobierno”, señaló.

En varias ocasiones, desde que asumió el mando Moreno, los indígenas han advertido con movilizaciones de protestas y otras acciones para exigir que el Gobierno cumpla sus ofertas. Esas alertas han ido disminuyendo en los últimos meses, aunque no para todas las filiales de la Conaie.

Por ejemplo, Yaku Pérez Guartambel, presidente de Ecuarunari, mantiene la postura de que es necesario hacer resistencia por temas más sensibles como la explotación minera, la territorialidad de los pueblos indígenas y el acceso y cuidado de las fuentes de agua.

“No negamos que hay algunos cambios, está bien que otros compañeros tengan otra visión, pero la judicialización de las protestas y la criminalización de los dirigentes sigue. La retórica de la entrega de un edificio para la universidad es para que el Gobierno gane tiempo y no aborde los temas esenciales”, señaló el dirigente del austro a este Diario.

Desde el Gobierno, se reconoce que hay varias demandas que surgieron desde la Conaie que no han podido ser abordadas con la celeridad que el grupo exige. Por eso, el secretario de la Política, Paúl Granda, una de las primeras acciones que realizó apenas se posesionó, a finales de mayo, fue evaluar las cosas que se pudieron hacer con más rapidez.

De ahí nació justamente la reactivación de Amawtay Wasi y la creación de la Secretaría Intercultural Bilingüe. “Así cumplimos lo que prometimos”, dijo el presidente el 6 de julio pasado ante varias comunidades indígenas.

Consultado sobre los temas más conflictivos del diálogo, Granda le dijo a EXPRESO, en junio pasado, que habrá cosas que no se podrán hacer y el Gobierno tendrá la franqueza de decirlo. “Eso no significa que no habrá otras salidas. En la vida siempre hay matices que nos pongan a ganar a todos y se sobrepongan a posiciones extremas de cualquiera de las dos partes”, señaló.

Comisión delineará el camino

Esta y la próxima semana serán cruciales en la definición de relación que mantendrán en el futuro el Gobierno y el movimiento indígena.

Está prevista la conformación de una comisión “fuerte” que continúe el proceso de diálogo. Los temas importantes serán la aplicación de la justicia indígena y las amnistías a dirigentes judicializados.