Referencial. Hoy está prevista la asignación de comisiones para los 137 legisladores.

El reparto de la Asamblea

La casa en orden. La Asamblea Nacional comenzará hoy el reparto de sus funciones internas.

La casa en orden. La Asamblea Nacional comenzará hoy el reparto de sus funciones internas.

Como primer punto deberán intentar completar la frustrada composición del Consejo de Administración Legislativa (CAL), que lleva las riendas de la agenda del Pleno, donde aún está pendiente la cuarta vocalía, por la que pugna la alianza CREO-SUMA, la mayor de oposición y la bancada de las minorías. Guillermo Celi (SUMA) y Eliseo Azuero (ID) no consiguieron los votos necesarios durante la instalación. Hoy sus bancadas podrán intentarlo nuevamente o proponer un nombre distinto, de consenso como se espera en el caso de CREO-SUMA, para obtener suficientes votos de PAIS y alcanzar así los 69 necesarios.

El CAL, sin embargo, es solo una burocracia interna. El verdadero poder de la Asamblea se divide en las 12 comisiones permanentes, cuya conformación está en manos -por la fuerza de la mayoría absoluta- de Alianza PAIS.

El presidente de la Asamblea, José Serrano (PAIS) tiene en sus manos las postulaciones voluntarias que los nuevos legisladores le han hecho llegar, indicando las comisiones a las que aspiran. Pero su deseo no es vinculante. El oficialismo tiene la capacidad para, en base al perfil del legislador y su interés expreso, designarlo en una de las comisiones donde se debaten las leyes de cada área antes de su conocimiento en el Pleno, donde votan los 137.

Como ha reportado EXPRESO, la mayoría de los legisladores ha mostrado interés en las comisiones de índole económico y laboral, que atenderán el principal problema de interés ciudadano, según todas las encuestas: crisis y desempleo. A su lado, la comisión de fiscalización, llave para cerrar o abrir el control político.

Será difícil que PAIS mantenga mayorías sólidas en cada comisión, dado que estas reflejan las condiciones del Pleno, esta vez, casi partido por la mitad. Pero resultará lógico que el oficialismo sea capaz de retener las presidencias de las comisiones junto a sus aliados.

Todos los asambleístas deben pertenecer, al menos, a una comisión.

La comisión que nadie quiere

Las llaman comisiones castigo. Las mesas de Participación Ciudadana y Derechos Colectivos son conocidas en el Pleno por su intrascendencia en el debate nacional y la aprobación de leyes.

En la Legislatura pasada, legisladores de oposición como Andrés Páez (CREO), Lourdes Tibán (Pachakutik) o Luis Antonio Posso (Avanza), voces críticas en extremo, denunciaron ser relegados a estos espacios para minimizar su participación en los debates nacionales.

Un legislador puede asistir a cualquier comisión (sin voto) cuando así lo solicite.