
Puembo sin agua: vecinos claman soluciones reales
La alta demanda y crecimiento poblacional generan intermitencias. Epmaps planea optimizar redes para mejorar abastecimiento
La escasez de agua en la parroquia de Puembo, al oriente de Quito, ha generado malestar entre los habitantes de dos comunas, con más de 1.000 residentes afectados, quienes denuncian interrupciones constantes del servicio y un incremento en las tarifas, que ha pasado de 10 a 30 o incluso 40 dólares mensuales.
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Durante un recorrido realizado por EXPRESO, los vecinos constataron que la afluencia de agua es mínima. Daisy Toapanta, propietaria de un restaurante en el barrio Mangahuantag, relató que se vio obligada a invertir en un tanque de reserva para poder suplir las necesidades básicas de su negocio y su hogar. “A raíz del plantón que realizamos en los exteriores de la Empresa Pública Metropolitana de Agua Potable (EPMAPS), por la falta de agua, el servicio se restableció, pero con muy baja presión”, aseguró.
Toapanta señaló que el problema es crónico: “Siempre hemos tenido dificultades con el agua. Vivo aquí desde que nací, casi 50 años, y siempre ha sido un problema. Ahora, con el crecimiento poblacional, la situación se ha intensificado. El agua es lo más necesario que tenemos para vivir, y pedimos a las autoridades que nos escuchen”.
Los vecinos indican que, además de la escasa presión, deben pagar tarifas elevadas por el servicio. Toapanta explicó que paga entre 40 y 60 dólares al mes, un monto que varía según la cantidad de medidores que tenga cada hogar. “Para cocinar y otras necesidades, hemos tenido que comprar botellones porque los tanqueros prometidos por la empresa no han llegado”, agregó.
Lenin Castillo, vicepresidente de la comuna de Chiche Anejo, precisó que la problemática comenzó con la construcción de la derivadora, ubicada en la entrada de Chiche, antes del puente antiguo.
“Antes de la derivadora, la presión del agua era normal; llegaba hasta los terceros pisos sin problema. Con la construcción, el caudal comenzó a disminuir y, en algunas ocasiones, el agua prácticamente se secaba”, explicó.
Castillo denunció irregularidades en la distribución: “Cuando vienen los técnicos, el agua sale con buena presión, pero luego vuelve a bajar. Parece que alguien manipula las válvulas. Nos dijeron que la presión se ajusta al nivelarse las válvulas, pero los problemas persisten”.
Vecinos piden una solución a largo plazo
Raquel Chuquimarca, presidenta de la comuna Mangahuantag, confirmó que el desabastecimiento afecta no solo a hogares, sino también a centros prioritarios como la biblioteca, el centro de salud, la guardería y la escuela local. “Hemos observado que las válvulas se manipulan a ciertas horas, reduciendo el caudal. Los tanques construidos en 2021 aún no están operativos, y la solución que nos da el municipio es insuficiente”, señaló.
Los vecinos coinciden en que la situación ha empeorado con la proliferación de urbanizaciones, centros comerciales y plazas en la parroquia, mientras el municipio continúa autorizando construcciones sin garantizar el suministro adecuado.

“Nuestra comuna es la más grande de Puembo, con alrededor de 8.000 habitantes, y el agua no alcanza. El crecimiento poblacional debería haber sido previsto por las autoridades”, agregó Chuquimarca.
Carmen Mosquera, residente de Mangahuantag, indicó que desde la semana pasada el suministro ha sido intermitente. “Quienes no tenemos tanques de reserva hemos sufrido más. En dos semanas, hemos tenido que comprar cuatro botellones diarios, a dos dólares con cincuenta cada uno, para cocinar y para los baños de los niños en la biblioteca. Es un gasto enorme”, explicó.
Sonia Loya, otra vecina, comentó que incluso cuando el agua llega, la presión es tan baja que resulta insuficiente para bañarse o hacer funcionar calefones y lavadoras. “Nos dicen que están cambiando tuberías y construyendo tanques, pero la situación ha empeorado. Es frustrante, y por eso tuvimos que llamar a los medios”, manifestó.
¿Qué dice la EPMAPS?
EPMAPS, por su parte, reconoce las dificultades y asegura que trabaja en soluciones a corto y mediano plazo. Franklin Maiza, del Departamento de Distribución, explicó que la empresa realiza cambios de redes, mantenimiento de válvulas y revisiones de la red para garantizar un suministro equitativo.
“Algunas suspensiones temporales se hacen de noche para optimizar la red sin afectar prolongadamente a los vecinos”, dijo.
Michael Vilaña, técnico del Departamento de Ingeniería de Proyectos, detalló que se interconectarán las tuberías y se pondrán en operación dos nuevos tanques -San Pedro y El Ingenio- que suman 750 m³, descongestionando los existentes y mejorando la presión.
Además, forman parte del proyecto Paluguillo-Parroquia de Orientales, cuyo plan de abastecimiento está diseñado para garantizar agua potable durante los próximos 30 años.
Vilaña aseguró que el proceso de implementación está en fase de ajustes de diseño, y se espera que hacia julio se inicie la contratación pública para ejecutar las obras. “Este proyecto busca atender a toda la parroquia, con medidas para equilibrar el suministro, evitar manipulaciones y asegurar que la presión llegue a todos los sectores”, explicó.
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