SUSCRÍBETE
Diario Expreso Ecuador

Actualidad

La reiteracion al alfarismo

Creado:

Actualizado:

En:

posiblemente el comerciante y exportador de sombreros, el manabita Eloy Alfaro Delgado, líder de la más importante transformación democrática nacional que impulsó el liberalismo político radical, jamás pensó ni imaginó que una vez concluido su ciclo vital se lo seguiría invocando y convocando cada año.

En efecto, en el Ecuador, como en muchos países de Latinoamérica, algunos grandes líderes, caudillos y dirigentes políticos, militares y sociales del siglo XIX, en sus idearios y acciones, no murieron cuando fallecieron o los asesinaron.

En diversas naciones siguen siendo invocados y los reviven como “almas en pena”. Cada cierto y determinado tiempo, varios sectores ideológicos acuden a esto, para bien o para mal. Así buscan justificar hechos, procesos, acciones políticas y medidas gubernamentales.

Esto pasa con Eloy Alfaro en el país. Ayer fueron los liberales los grandes y continuos invocadores y convocadores de su ideario y acción. Especialmente frente a programas y políticas conservadoras. Luego fue la izquierda la que lo reivindicó como el gran caudillo y revolucionario, referente de las políticas de transformación y cambio social. El ejemplo más extremista se hizo con la creación del grupo guerrillero “Alfaro Vive Carajo”.

De ahí que los 28 de enero de cada año, Alfaro vuelve a la palestra de la historia y la política del Ecuador. Ahora se lo hace para oponerlo a los nuevos conservadores (neoliberales), para justificar un supuesto radicalismo y purismo ideológico de la revolución de “izquierda ciudadana”.

Por esto hoy, fecha de aniversario del asesinato de Eloy Alfaro, en 1912, no debe servir para poner velas y hacer rituales políticos de prácticas ya superadas. Debe ser utilizado para plantearse una revisión crítica, renovada, objetiva y actual del ideario y acción de este trascendental empresario y caudillo nacional.

Esta tarea, necesaria e importante en la historia y política, requiere dejar dogmatismos, idolatrías y endiosamientos. También implica replantearlo en las condiciones, tareas y desafíos del siglo XXI. Supone no dejar de comprenderlo como un empresario, comerciante, exportador y caudillo político. Mirarlo al margen de esto y creer que fue solo un radical es falsear su ideario, acción y aporte a la historia económica, social y política del país.

tracking