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Reconstruccion
Pasada la conflagración sísmica, viene la parte más lenta, dura y complicada, como es la reconstrucción de todo cuanto dañó el terremoto, en la búsqueda de una reparación física, social y mental de los damnificados y sus propiedades, para poder cumplir su más ferviente anhelo que es volver a la normalidad.
Los manabitas, caracterizados por su inmenso amor al terruño, su espíritu imbatible y una voluntad férrea e inquebrantable, están en pie de lucha.
La reestructuración debe orientarse hacia prioridades, debiendo garantizarse a la población la normalización del sistema eléctrico, la infraestructura sanitaria y la provisión de agua potable, aunadas a un aporte permanente de víveres e insumos para el sustento y necesidades diarias.
Muchos de estos valientes ciudadanos han empezado a organizarse para formar sitios de venta de cuanto producen, para ver si se vuelve a hacer recaer la atracción turística hacia ellos, tan necesaria para promover su economía.
Los propietarios de hoteles se han reunido para diseñar una potencial reapertura de sus espacios de alojamiento, considerando las disponibilidades estructurales de sus establecimientos y edificios, muchos de ellos severamente dañados e irrecuperables y otros, proclives de una potencial rehabilitación.
A algún funcionario se le ocurrió hacer un parque en Manta, olvidando que a los damnificados no les interesa en absoluto esta opción, ya que en lo único que piensan es en recobrar su forma de vida y los tradicionales recursos de existencia y subsistencia.
Deberá tomarse en consideración igualmente, la atención médica de la población que debe ser permanente y amplia, con el propósito de evitar enfermedades, así como el desarrollo de potenciales epidemias, ante la presencia de cadáveres y la claudicación de los sistemas sanitarios, debiéndose brindar una especial atención a los niños frente a infecciones habituales y también a los adultos que presentarán poco a poco manifestaciones de sufrimiento dermatológico y requerirán de un cuidado esmerado de su piel. ¡Mantengamos un apoyo permanente!
Y sigo andando...
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