Actualidad
Puccini
Giacomo Antonio Domenico Michele Secondo Maria Puccini, “pintor de la insatisfacción, de los deseos imposibles”, nació en Lucca, el 22 de diciembre de 1858 y murió en Bruselas, el 29 de noviembre de 1924, de cáncer de laringe (empedernido fumador). Escribió 12 óperas; Tosca, La bohème y Madame Butterfly se mantienen como las más populares del repertorio. Turandot quedó incompleta. Puccini se describió él mismo como “un poderoso cazador de perdices salvajes, libretos de ópera y mujeres atractivas”.
Puccini no fue un innovador, y como compositor no fue controversial; fue un agradable y sobresaliente melodista cuyas otras habilidades de composición salen a relucir directamente en los materiales dramáticos frente a él: acción en la escena, sentimientos impulsivos y a veces exageradas expresiones. Poseía, como músico, un talento extraordinario, un temperamento artístico por excelencia, una facilidad estupenda de instrumentación, admirable libertad de expresión, una originalidad sin igual en su manera de desarrollar los temas líricos y facultad fecunda para producir nuevas melodías.
Una admirable prueba del temperamento de Puccini es su gran afición a presentar contrastes. En realidad, este compositor solo depende de los contrastes para presentar la mayor parte de los efectos musicales. La forma es a veces de poco valor, pero tenía una facultad admirable de emplearla con provecho para expresar efectos teatrales en sus óperas.
El eje a través del cual gira el mundo imaginario de las óperas de Puccini es la mujer enamorada, una heroína cuya existencia se consume en la devoción ilimitada hacia el ser amado. A través de estos seres, fruto de su fantasía, dio vida Puccini a una serie de estrechos vínculos que estaban ausentes en su mundo real. Manon, Mimí, Tosca, Cio-Cio-San, Angélica, Liú, fueron sus verdaderos amores. Según su propia confesión, lloraba de “nostalgia, ternura y pena” mientras componía la música que había de acompañarlas. Criaturas delicadas y frágiles, con un matiz de mujer-niña, son “mujercitas que no saben más que sufrir y amar”, como él expresaba.