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El proyecto de Ley del Conagopare

Desde que campo y ciudad se escindieron, se oponen y se enfrentan. Esto lleva al influjo del desarrollo urbano y a la concentración de la población en las ciudades. Tal cosa consta en el curioso y singular proyecto de ley elaborado por el Consejo Nacional de Gobiernos Parroquiales Rurales del Ecuador (Conagopare) enviado a la Asamblea. Proponen que los electores de los prefectos sean solo los campesinos.

En la mencionada ley se expresa una singular y nada original forma de definir la democracia y la representación. No considera a la ciudadanía electora como una diversidad de personas radicadas en el campo o en la ciudad. Para el Conagopare esta es la forma “correcta” de ejercicio democrático.

Tal propuesta se sustenta en una “falta de preocupación y atención” que se ha dado por parte de las prefecturas a la sociedad rural en obras públicas, recursos, financiamiento y atención a sus necesidades.

No puede negarse que dada la desproporción entre población urbana y rural -que en la mayoría de las provincias de gran desarrollo, se da en porcentajes de 80 %-20 % y que en otras siempre excede el 60 %-, la ruralidad es desatendida. Los consejos provinciales se han despreocupado del campo, concentrándose preferentemente en esa mayoría de electores urbanos. Es verdad que en ciertos casos algunas prefecturas han destinado sus recursos y atención más a la ciudadanía del área urbana, sin satisfacer las necesidades y demandas de los sectores rurales. Pero esto no puede ser motivo para tener una curiosa, singular y sesgada visión, tanto de la democracia como de la ciudadanía y la representación. Es hora de que se encuentren adecuados mecanismos que permitan que el área rural, tan desatendida y desagregada, sea merecedora de una mayor preocupación por parte de estos gobiernos seccionales. Este es un problema que se puede resolver con diálogo, compromisos y una mejor forma de comprender la relación campo-ciudad. Por lo tanto, no merece ser motivo de una ley que fragmenta a la población y que violenta los principios de la representación de la ciudadanía y de la democracia. Es adecuado, necesario e importante que el Congope y la Conagopare se sienten, dialoguen y resuelvan este desencuentro sin que se llegue a confrontaciones, cierre de carreteras, amenazas de paro y medidas que no resuelven el problema.