El presidente Guillermo Lasso reconoce que habló con Rafael Correa, pero todo terminó mal

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El presidente Guillermo Lasso reconoce que habló con Rafael Correa, pero todo terminó mal

El mandatario afirmó que el líder de la Revolución Ciudadana solo quiere impunidad. Correa asegura que puso en su lugar a Lasso

Lasso- Correa- diálogo
El presidente ha empezado a aparecer con regularidad en los medios cercanos al Gobierno.Cortesía

El presidente Guillermo Lasso reconoció que mantuvo una conversación telefónica con el expresidente Rafael Correa, que se mantiene como prófugo de la justicia ecuatoriana.

En entrevista con Ecuador TV, presentada este 6 de octubre de 2022, el mandatario reveló que le dijeron (no especifica quién) que Correa quería hablar con él y que accedió a ese diálogo del que no precisó la fecha, porque no la recordaba.

“¿Por qué lo hice? Porque a mí me interesa el Ecuador, pero en esa conversación telefónica me di cuenta que a Correa no le interesa el Ecuador”.

Según el mandatario, lo único que movería al expresidente es su libertad e impunidad “y solo la de él, ni siquiera la de su gente”, aseveró. Agregó que no volverá a acceder a otra conversación porque es el pasado y prefiere hablar del futuro.

El expresidente de Ecuador Rafael Correa, en una fotografía de archivo.

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La respuesta no se hizo esperar. Correa escribió en la red social Twitter: “Lo importante es que reconoce que me llamó, para luego declarar a EFE que soy prófugo y corrupto”. Y agregó: “Entonces, ¿él llama a prófugos y corruptos? Lasso no solo es cínico, es tonto”.

Según Correa, en ese intercambio telefónico tuvo la oportunidad “de ponerlo en su lugar”, aunque tampoco especifica de qué temas hablaron o pretendían hablar, con qué objetivo y en qué fecha.

A finales de septiembre, Correa ya había revelado que el presidente Lasso “tuvo el descaro” de llamarlo a pedir apoyo para una ley o algo que se debatía en la Asamblea, días después de haber afirmado que el correísmo cedió espacio al narcotráfico cuando fue gobierno.

“Lo puse en su puesto. Ya demasiada hipocresía, demasiado cinismo. Estoy dispuesto a sacrificar muchas cosas y mis sentimientos personales por mi patria, pero tampoco se pueden cruzar líneas rojas, romper principios”, dijo entonces Correa.