Los policías sin vestir y a la intemperie

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Los policías sin vestir y a la intemperie

Desde hace 7 años los agentes deben conseguir su indumentaria. La última entrega fue en 2015. Una “parada” está valorada por los $ 200 sin accesorios

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Operativo. Uniformados durante una intervención en Socio Vivienda.CARLOS KLINGER

En menos de un segundo, aparecen más de 3 millones de opciones en internet para comprar uniformes policiales en Ecuador.

La institución cuenta con 22 tipos de trajes que incluyen al personal de grupos tácticos y hasta colaboradores administrativos. Pero solo 11 son denominados de uso regular y de estos, apenas dos son los llamados de trabajo u operativos que incluyen desde ropa interior, tales como camisetas, medias, zapatos e incluso las insignias y los logos que representan la jerarquía.

Sin embargo, este conjunto de mínimo 11 prendas según la ocasión, representa un dolor de cabeza para los agentes, quienes denuncian que desde 2015 la institución no entrega uniformes y tienen que pagar por ellos.

“Llevo 8 años en la institución y no me han dado completo nada, hubo una vez que se entregó tres pares de medias, dos camisetas y un pantalón, pero fue porque se reclamó y eso fue hace años, pero si usted le pregunta a los jefes, le van a decir que sí nos han dado”, explica un policía de tropa motorizado en Guayaquil, llamado Alexander y prefirió que no se mencione su apellido.

Un testimonio similar tiene un docente de la Escuela de Formación de Policía Sargento José Luis Alfonso Rosero León, quien indicó a Diario EXPRESO que al menos, para “trabajar de largo” en un año es necesario contar con cuatro “paradas” y así alternar según las situaciones que se presenten, pero que el valor de cada vestimenta sin accesorios está entre los $ 180 y $ 200. Tampoco quiso ser identificado.

Él reconoce que al menos en su trabajo de instructor el uniforme y sus herramientas no se gasta tanto como los que están en calle. Y que pueden, en cierto modo, conservar las 20 balas que les dan a cada uniformado.

Por su parte, Alexander estima que gasta anualmente un mínimo de $ 1.000 en su equipamiento. “Cuando ya se tiene un descosido se cambia por otro nuevo porque si uno hace arreglar, le llaman la atención. Hablan de la mala imagen institucional y uno ve de dónde saca ese dinero, puede ser del sueldo o algún préstamo”.

El ministro del Interior, Juan Zapata, reconoce ante EXPRESO el problema. Aclara que él solo tiene tres semanas, pero que ya está intentando resolver esta carencia que, en efecto, se arrastra desde años. “Ya está adjudicado 28 millones para uniformes y está el proceso de dotación...al igual que se destinará 6 millones para cintos. Y esta dentro del plan de adquisición todo el equipamiento incluido 60.000 chalecos”. El contrato “se firmaría por enero”.

El artículo 2 del Reglamento de uniformes para el personal de la Policía Nacional ordena a los servidores usarlo “de manera impecable, correcta y completa en todo lugar y ocasión”.

Cumplir con la normativa se vuelve más difícil cuando además de estar “bien presentado” debe velar por su protección personal y cumplir con su llamado de dar seguridad. Una muestra, dice el uniformado Alexander, es que el gas pimienta entregado por la entidad está caducado.

Los miembros de la Policía Nacional podrán actuar, según las reformas al Código Orgánico Integral Penal, con más libertad en contra de la delincuencia, haciendo uso progresivo de la fuerza.

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“Ellos saben que no vale, pero tengo que entregar ese frasquito cuando me jubile y mientras esté en la calle portar uno que sí funcione. Las armas que nos dan son repotenciadas, tienen defectos, las balas se caen de la cartuchera y yo debo reponerlas si se pierden”.

En los alrededores del Cuartel Modelo, en la zona 8, existen varios locales de venta de accesorios y reconocen que son de plástico y por ende baratos. “Los cascos antibalas de verdad están por los $ 330 y eso es difícil de pagar, aquí les cuesta $ 33”, comentó Carmen García, una mujer que atiende en uno de los puestos de venta. Mientras que Carlos Pinto, otro comerciante del sector, señaló que todos los días y a cada rato llegan los agentes de diferentes sectores a “buscar de todo” y que no hay temporada del año en el que haya mayor demanda, pero aunque llevan pocas cosas, vuelven porque su mismo trabajo obliga a renovar sus herramientas y uniformes”.

Sin insumos

La vestimenta policial es conseguida por el servidor. Desde 2015 no se entrega uniformes, los cuales también se les debe agregar herramientas como armas, toletes y más