Planificacion integral

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Planificacion integral

Sin duda, la regeneración urbana marcó un antes y un después en la historia contemporánea de Guayaquil, generando un cambio que trascendió lo estructural, y que potenció un resurgimiento del espíritu guayaquileño. Sin embargo, el imparable crecimiento que experimenta la ciudad la lleva a enfrentar un nuevo desafío: planificar un desarrollo ordenado para los próximos 50-100 años, a fin de garantizar un futuro sostenible y calidad de vida para sus habitantes.

Problemas cada vez más visibles, como la saturación de su red vial, con caos vehicular; contaminación del aire y auditiva, inseguridad creciente, falta de parqueos, abandono progresivo del centro de la urbe, un transporte público desbordado por el aumento sostenido de la demanda, y una expansión que no se detiene, entre otros, vuelven urgente la elaboración de un plan de ordenamiento territorial y desarrollo urbano.

Experiencias exitosas como la de Medellín, en Colombia, que superó graves dificultades de tipo económico y social, generadas por el narcotráfico y guerrillas, podrían constituirse en referencia para la estructuración de una estrategia integral que vaya más allá de la búsqueda de soluciones concretas a temas puntuales, concibiendo propuestas que abarquen gobernanza, educación, movilidad y movilización, recuperación de espacios públicos y zonas verdes, arquitectura funcional, reorganización del territorio en barrios capaces de satisfacer todas la necesidades de sus moradores y por supuesto, la dotación de servicios básicos y el empoderamiento y capacitación de las poblaciones de las zonas marginales, de tal modo que aquello se traduzca en generación de emprendimiento y fuentes de trabajo, con miras a disminuir la violencia y la delincuencia, dando paso a la consolidación de núcleos autosustentables y responsables.

El establecimiento de límites urbanos inamovibles durante un periodo determinado, un inventario del equipamiento de la ciudad, el diagnóstico de las brechas por cerrar en la prestación de servicios básicos como agua potable y alcantarillado, la promoción de soluciones habitacionales multifamiliares y la aplicación de estándares internacionales para ciudades sostenibles podrían ser puntos de arranque para la tan importante y ambiciosa tarea de llevar a Guayaquil hacia el progreso en las décadas siguientes.