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De Petronio para Nicolas
hace pocos días Pepe Mujica se refirió a Nicolás Maduro diciendo que “está loco como una cabra”. La verdad yo no creo que Maduro está loco, más allá de decir que habla con pajaritos y escucha la voz de su comandante. Lo que creo que está haciendo Maduro es posponiendo por todos los medios ir a parar a la cárcel.
Lo interesante de estos regímenes es que en el propósito de sobrevivir no está solo una figura, sino un entramado de secuaces diseminados por el aparato estatal. Esta “hermandad por la supervivencia” es un pacto de los que han usufructuado del poder y se han enriquecido. Ellos saben que si la piedra se desmorona y el calicanto falsea no podrán disfrutar de lo mal habido. Pero en ese propósito tampoco están solos, pues mientras les duró la fiesta establecieron la red de soporte internacional. Esa red es la que se encargará de boicotear la participación de la OEA, descalificando a Luis Almagro. Esa red es la que buscará por todos los medios constituir una “comisión de diálogo”, sin otro propósito que diferir el referendo revocatorio, y darle tiempo a Maduro para que pueda desarticular a la oposición con los medios de los gobiernos totalitarios. Sin embargo, y por pudor, ninguno es capaz de salir abiertamente en defensa del régimen venezolano.
Maduro me recuerda la carta que le escribió Petronio, el célebre juez de la elegancia, a Nerón, antes de arrancarse la vida. Rezaban ciertos fragmentos de la epístola: “No creas, te lo ruego, que me ha herido profundamente el que asesinaras a tu madre, a tu mujer y a tu hermano; que me he indignado porque incendiaras a Roma y enviaras al erebo a todos los ciudadanos honrados de tu imperio; no, amadísimo nieto de Cronos: la muerte es el fin natural de todos los seres y no era dable esperar de ti otras proezas... Roma se tapa los oídos por no oírte, y el mundo se ríe de ti y te desprecia... Salud, augusto, y no cantes; asesina, pero no hagas versos; envenena, pero no bailes; incendia, pero no toques la cítara! Estos son los deseos y el último consejo del ‘arbiter elegantiarum’.”
Yo le añadiría: Nicolás, ándate mientras puedas.
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