
Desde pequenos eran obligados a trabajar
Obligaban a sus hijos y sobrinos a trabajar como vendedores informales en los exteriores de un centro comercial, en el norte de Quito. Los hacían pasar como mendigos para pedir dinero, incluso, los involucraban directamente en actos delictivos como el
Obligaban a sus hijos y sobrinos a trabajar como vendedores informales en los exteriores de un centro comercial, en el norte de Quito. Los hacían pasar como mendigos para pedir dinero, incluso, los involucraban directamente en actos delictivos como el robo a personas.
Ese era el modo de operación de una presunta banda delictiva que fue desarticulada la tarde del sábado, en la capital.
Las víctimas, que tienen entre 3 y 17 años, eran también utilizadas para evadir los controles policiales y para llevar la mercadería ilícita hacia el punto de encuentro y repartición.
Denuncias ciudadanas llevaron a los agentes de la Dirección General de Inteligencia, en conjunto con la Policía Especializada en Niños, Niñas y Adolescentes (Dinapen) y la Unidad Contra el Delito de Trata de Personas y Tráfico de Migrantes, a identificar a los miembros de la red. Durante tres meses siguieron sus pasos y recolectaron los indicios para su detención.
En este operativo, denominado ‘Horus’, se realizaron seis allanamientos y se detuvo a ocho personas directamente vinculadas a la organización, cinco de ellas eran mujeres. Además, se rescató a 11 niños de entre 3 y 5 años, y a 6 adolescentes de 14 y 17 años.
Según la general Ivonne Daza, jefa nacional de la Dinapen, la banda estaba liderada por dos mujeres, quienes eran las encargadas de la coordinación. Los otros seis “controlaban la explotación”.
Daza mencionó que los menores eran forzados a trabajar y a cometer actos ilícitos todos los días, de 10:00 a 23:30, y que “todas las ganancias recolectadas iban a parar a manos de esta estructura delictiva, vulnerando los derechos constitucionales”.
El operativo se realizó en diferentes sectores de la capital, como Iessfut, Iñaquito, Comité del Pueblo y Calderón. Además, se utilizó drones para localizar los sitios donde operaban los sospechosos y las víctimas. Entre los indicios hallados hay joyas, dinero, celulares, entre otros objetos.
Los menores fueron enviados a casas de acogida de Quito y se espera que un juez determine su permanencia o entrega a otros familiares.
Tres detenidos por secuestro
Dos meses le tomó a los agentes de la Sidprobac de la Zona 8 identificar a tres presuntos miembros de una red dedicada al secuestro y extorsión en Guayaquil. El coronel Carlos Coloma, jefe de la unidad, indicó que el “grupo delictivo circulaba en taxis amarillos. Recorrían zonas comerciales, financieras, educativas, turísticas y de diversión nocturna y perfilaban a sus víctimas”. Les ofrecían el servicio de taxi, tomaban una ruta distinta a la solicitada y luego realizaban una parada sorpresiva donde otro sujeto los sometía y amenazaba, robando sus pertenencias. Los agentes investigan si los sujetos están vinculados al secuestro de una pareja y violación de la joven, suscitada en diciembre de 2016.
CBS