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Pena inedita por medicina falsa
Podía recibir hasta cinco años de cárcel pero se sometió al procedimiento abreviado (aceptó el delito) y fue sancionado solo a un año. Además, deberá cancelar una multa de 10 salarios básicos unificados (3.660 dólares).
El caso es inédito. Édgar Landázuri es la primera persona en el país condenada por falsificación de medicamentos. Fue después de la vigencia del Código Orgánico Integral Penal (COIP).
Esta normativa, en el artículo 217, castiga a la persona que importe, produzca, fabrique, comercialice, distribuya o expenda medicamentos o dispositivos falsificados o que incumpla las exigencias normativas relacionadas con la composición, estabilidad y eficacia.
Él fue detenido, junto con otras dos personas, en un operativo policial cumplido en diciembre de 2015. Entre los sospechosos se arrestó a un extranjero. Hubo allanamientos en Quito, Guayaquil y Santo Domingo.
Landázuri fue considerado autor del ilícito. Fue capturado cuando, supuestamente, trasladaba los medicamentos que se comercializaban en la Bahía de Guayaquil. En ese momento, llevaba una máquina procesadora de medicamentos que, según los agentes, podía producir unos 3.600 fármacos en una hora.
También se desmanteló un laboratorio clandestino, en un domicilio ubicado en el sector de San Carlos, en el norte de Quito.
En el juicio, el fiscal Jaime Loján contó que el caso se inició por una denuncia anónima que hablaba de un inmueble en el que, posiblemente, se elaboraban medicamentos al margen de la ley.
Lo demás ya fue tarea de los agentes de inteligencia que ubicaron tres inmuebles. El segundo estaba en Cotocollao y el tercero en el sector de Las Casas. Los dos en Quito.
La policía siguió, grabó y fotografió a los tres sospechosos.
¿Y los fármacos? Los peritos expertos concluyeron que “los medicamentos no cumplían con los estándares establecidos” y tampoco eran permitidos para el uso humano porque eran falsificados.
El 26 de enero pasado, EXPRESO informó de este caso en un amplio reportaje en el que expuso los peligros del negocio ilícito de los medicamentos falsificados y los preferidos por los delincuentes.