La pausa inclinara la balanza

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La pausa inclinara la balanza

La definición de la Copa Ecuador podría alterarse para los semifinalistas. La agenda de la LigaPro se mantiene intacta.

Complicado. Delfín intentará remontar el 4-1 ante Barcelona.

En la recta final de la Copa Ecuador, un inesperado protagonista entró a la cancha para ponerle un toque adicional de suspenso a esta competencia que por primera vez se disputa en el país.

Un día antes de que el Gobierno decrete el estado de excepción, Barcelona dio un golpe de autoridad goleando 4-1 a Delfín, marcador que prácticamente sentenciaba la serie que debía definirse hoy en el estadio Jocay, y por el inconveniente antes señalado tuvo que ser suspendido.

La jornada en la que entró en vigencia la orden presidencial, Emelec tuvo que hacer maletas para regresar de inmediato a Guayaquil, sin poder disputar el partido ante Liga de Quito en el estadio Rodrigo Paz.

El perjuicio para los azules fue doble, ya que además del gasto realizado (la suspensión fue por fuerza mayor), perdió la oportunidad de entrenar, algo vital en esta etapa de acoplamiento al estilo del director técnico Ismael Rescalvo y sus dirigidos sufrieron el desgaste propio de un traslado que deberán repetirlo el próximo 9 de octubre.

El campeón ecuatoriano salió favorecido, ya que además de contar con un descanso necesario en una parte de la temporada que le estaba resultando ser muy intensa, dispuso del tiempo necesario para recuperar a dos de sus figuras, los hermanos Johan y Ánderson Julio, quienes se encuentran lesionados.

“Estamos tranquilos, confiando de que ahora atravesamos un buen momento, trabajando a diario para llegar al 100 % a todos los partidos. Estábamos concentrados en el choque ante Liga, pero con todos los cambios que se realizaron ahora volcamos nuestra atención en Barcelona, porque ese partido es importante para nosotros”, dijo Fernando Guerrero, mediocampista azul.

Las declaraciones del futbolista fueron dadas antes de que la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) anuncie que el encuentro frente a los universitarios había sido reprogramado para el 9 de octubre -el Clásico será el 20-, lo cual demuestra el estado de incertidumbre en la que se encuentran los deportistas, debido a los cambios obligados.

Barcelona también se podría ver perjudicado por la postergación. Luego de la goleada aplicada en el Monumental, hoy era el momento preciso para dar una segunda estocada al cetáceo, en un horario propicio para evitar un desgaste mayor, las 15:00.

La FEF dispuso que el encuentro se juegue a las 12:00 del 13 de octubre.

Aunque la diferencia alcanzada en Guayaquil es muy grande, una semana más de espera podría darle una inyección anímica a los manabitas, quienes contarán con un plazo adicional para asimilar el golpe y delinear la estrategia para ir en busca de algo que hoy parece una utopía.

El cambio de agenda tiene un efecto secundario.

La pausa de la LigaPro -por la fecha FIFA- ve acortado el descanso que los equipos tenían para el reinicio del certamen (18 de octubre), justo en la parte más decisiva, tanto para definir al último clasificado a los playoffs, como el equipo que bajará a la Serie B junto a Fuerza Amarilla. MGD