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Un partido singular
Al iniciar el segundo semestre de 1963, Emelec y el Nueve de Octubre se enfrentaron por puntos en el Campeonato Nacional de fútbol ese año.
Yo trabajaba como preparador físico del 9 de Octubre, equipo que tenía en sus filas a excelentes jugadores, como Pelusa Guerrero, Chivo Echeverría, Negro Guerrero y en ese año, Raúl ‘El Chino’ Argüello había llegado desde el Emelec.
El entrenador era Mario Pappa y el arquero Hugo Cortez, este último jugador muy valiente y arriesgado, de gran físico, no por su altura, sino por su corpulencia. Su papá era propietario de los botes que se alquilaban al pie del parque Washington en el estero Salado y todos los días era el encargado de llevar las embaracaciones temprano en la mañana y al final del día, a las 17:00, las regresaba hasta San Eduardo, todo ello remando un bote que remolcaba las 8 o 9 naves restantes.
Pero Cortez también era un “buscapleitos”. Justamente el día del partido al que hacemos mención, no llegó al estadio Modelo donde era el juego, pues había sido detenido por la policía, a causa de una tremenda bronca en uno de los barrios marginales. No me quedó más remedio que enfundarme un buzo y salir a jugar el partido.
En Emelec, el DT de ese entonces era Paternoster y en su plantilla tenía gran cantidad de jugadores estrellas como el Pibe Bolaños, Merizalde, Raymondi, Raffo, Pulido, entre otros, que hacían un excelente y armónico equipo.
Ya en el juego, el partido era intenso y los ataques se sucedían en ambas porterías; el primer tiempo terminó empatado a un tanto por bando. Raúl ‘El Chino’ Argüello era el back central de los octubrinos y el encargado de neutralizar los ataques de sus excompañeros. En una de las corridas, en las cuales Jorge Bolaños tenía el balón, las espinillas de ambos jugadores chocaron violentamente. Se escuchó como si se partiera la rama de un árbol. ¿El resultado? Fractura de la tibia en la pierna de Bolaños. Partido paralizado, sentimientos encontrados. Mucha pena por lo sucedido, pero el compromiso tenía que continuar.
Al final, ganamos por 2-1 con gol de Lucho Drouet, lo que colocó al Nueve de Octubre con posibilidades en el Campeonato Nacional.
Raúl Argüello, gran jugador y caballero, lamentó siempre este incidente, el cual felizmente no trajo consecuencias mayores puesto que Bolaños pudo volver a jugar después de 3 meses y seguir siendo uno de los grandes futbolistas de nuestro país.