Pare a las varices

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Pare a las varices

¡Pare a las várices!

Si sufre de várices, para fortalecer los músculos de las piernas y favorecer el retorno venoso se aconseja practicar a diario sencillos ejercicios que puede realizar en casa sin aparatos. Entre uno y otro descanse unos segundos, aprovechando para relajar los músculos con ligeras sacudidas de piernas. Los ejercicios los puede repetir más veces de las señaladas, pero no menos si quiere resultados. Aquí, actividades que puede llevar a cabo para mantener a raya sus várices:

- Separación de piernas.

Túmbese en el suelo y levante las piernas. Estiradas, sepárelas y júntelas. Repita el ejercicio de 10 a 15 veces.

- Pedaleo.

Acostada en el suelo, peda-lee, como en una bicicleta, enérgicamente. Repita el ejercicio de 15 a 20 veces.

- Giros de las piernas.

Acostada en el suelo, levante y estire una pierna y haga giros con ella, como si limpiase un cristal, en el sentido de las agujas del reloj. Repita con la otra extremidad. Vuelva a la primera pierna y haga los giros en sentido contrario. Haga lo mismo con la otra pierna. Realice de 15 a 20 giros con cada extremidad en cada sentido.

- Dedos de los pies.

Con las piernas rectas, flexione y extienda los dedos de los pies. Alterne una y otra pierna. Repita por 20 ocasiones.

- Mueva los pies.

Sentada en una silla, separe y junte las puntas de los pies. Haga 20 repeticiones.

- Flexiones de los pies.

Sentada en una silla, apoye los talones en el suelo y levante la punta de los pies; bájelas y levante talones. Repita 20 veces.

- De puntillas.

De pie y sin moverse del lugar. Repita el ejercicio por varias ocasiones.

- Andar sobre los talones.

De pie y sin moverse del sitio. Repita esta actividad varias veces.

- Deportes recomendados.

Estimule la circulación sanguínea y mejore las várices con alguna actividad física. Se recomienda media hora diaria de caminata, natación, bicicleta, yoga y algunas disciplinas similares, además de la gimnasia rítmica.

- Descarte los deportes que requieren saltos continuos o movimientos repentinos, como los de raqueta (tenis, squash), baloncesto, balonmano o vóley, porque perjudican el correcto funcionamiento de las válvulas internas de las venas. Tampoco son positivos aquellos que le hagan forzar la posición con frecuencia (motociclismo, escalada, equitación o piragüismo), ya que pueden comprimir los muslos y las pantorrillas, que es lo contrario de lo que se busca para aliviar las várices.

Pueden causar hemorragia debido a una rotura venosa, el fútbol, hockey, rugby y otras disciplinas de contacto tipo judo, que no son lo mejor para estas personas.

Natural

- Ajo. Gran vasodilatador. Tome 10 dientes pelados y macerados, 3 cucharadas de aceite de oliva y jugo de limón. Mezcle, deje reposar de un día a otro y aplique en la zona afectada.

- Vinagre de manzana. Aplíquelo dos veces al día en la zona afectada, usando un algodón empapado. Déjelo 20 minutos. Beba dos cucharadas de vinagre en un vaso con agua dos veces al día.

- Pino y eucalipto. Son vasodilatadores. Recomiendan baños con aguas de esas plantas, día de por medio. Hay extractos, cremas o ungüentos hechos con ellas. Úselos.

Por qué aparecen

Se trata de la inflamación de las venas, producida porque sus válvulas se debilitan, haciendo que la sangre se acumule en las venas y se formen coágulos, provocando la aparición de las várices, que generalmente toman la apariencia de pequeños hilos de color azul o morado. Normalmente aparecen en las piernas, pero pueden verse en otras partes del cuerpo. En su mayoría causan pocos signos y síntomas. Cualquier persona puede padecerlas, especialmente si tiene una edad avanzada, sobrepeso o vida sedentaria.