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La opcion menos popular
Elecciones. Las votaciones para el Consejo de Participación Ciudadana fueron cuestionadas, durante el proceso, por autoridades y la población.

Las elecciones seccionales tuvieron un invitado incómodo. Las tres papeletas para seleccionar a los integrantes del Consejo de Participación Ciudadana causaron más de una molestia a electores, candidatos y autoridades. El Consejo Nacional Electoral (CNE) tuvo problemas con el proceso antes y después de la jornada de ayer. Los resultados de esa votación llegarán en un tiempo aún indefinido.
El más crítico fue el presidente del actual Consejo de Participación transitorio, Julio César Trujillo. Él acudió a votar, pese a que por su edad el voto es facultativo, para enfatizar que el organismo debería desaparecer porque no cumple con una función idónea.
“Como yo había decidido hace algunos días, y lo hice saber al pueblo ecuatoriano, anulé el voto porque realmente es un organismo que no sirve sino para cumplir órdenes. Cuando no hay órdenes es bien difícil decidir en ese Consejo”, enfatizó a las afueras de su recinto electoral, en el norte de Quito.
No se conformará con un voto nulo. Trujillo reiteró su decisión de iniciar una campaña de recolección de firmas para llamar a una consulta popular que determine la eliminación definitiva del Consejo.
No estará solo. El presidente de esa función del Estado anunció que ya hay organizaciones sociales y partidos políticos dispuestos a recolectar las firmas que sean necesarias para celebrar dicha consulta. La noche del sábado, según explicó a los medios de comunicación, recibió apoyo de diversos sectores políticos y civiles.
En esa línea nació la iniciativa del voto nulo que impulsó el líder del movimiento Creando Oportunidades (CREO), Guillermo Lasso. Él y sus seguidores plantearon anular las papeletas para que no haya triunfadores que lleguen al organismo público.
Asambleístas de CREO, como Héctor Yépez, aprovecharon las redes sociales para motivar a la gente a que anule su votación en las tres papeletas.
En parte, esa propuesta empezó por el escaso interés que reflejaba la elección de los consejeros, según las encuestas de empresas como Cedatos. Un informe de esa encuestadora evidenció que el mayor porcentaje de los consultados estaba de acuerdo con la eliminación del Consejo de Participación Ciudadana.
Otros reportes mostraban que muy pocos ecuatorianos sabían concretamente qué funciones tiene el denominado quinto poder.
La desinformación sobre las responsabilidades y propuestas de los candidatos fue cuestionada por el presidente de la República, Lenín Moreno. Después de ejercer su derecho al voto en la junta receptora de la Universidad Tecnológica Equinoccial (UTE), al norte de Quito, el primer mandatario dijo que informarse, en parte, depende de cada ciudadano.
El criterio de Moreno no es compartido por todos. En los organismos de control reposan pedidos de suspensión de la elección de consejeros de Participación Ciudadana porque, según los impulsores de la paralización, no hubo un método adecuado para promocionar las iniciativas de los postulantes.
Los cuestionamientos al modelo de propaganda fueron solo una parte de las críticas en contra del trabajo del Consejo Nacional Electoral para abordar, por primera vez, la conformación del Consejo de Participación Ciudadana. La manera de contabilizar los votos nulos es un ejemplo.
Al respecto, Julio César Trujillo dijo que aplaude que el CNE haya decidido el mecanismo antes de realizar la votación. Él mantuvo conversaciones con integrantes del ente electoral. “Les hicimos ver las dificultades que iba a tener si la decisión la tomaba después de las votaciones, y peor aún si ya se conocían los resultados, porque los perdedores podrían decir una cosa y los ganadores otra”, sentenció.
La misión de observadores de la Organización de Estados Americanos (OEA) también mostró su satisfacción con la conclusión del dilema sobre el conteo. Cada papeleta anulada equivaldrá a un solo voto nulo.