Observando

  Actualidad

Observando

una de las mayores preocupaciones que, a mi criterio, genera la Asamblea actual, es la imparcialidad que debe tener, para ser ese órgano de control y fiscalización para el cual fueron electos los asambleístas, pues más allá de la decisión del Consejo de Administración de la Legislatura, frente al pedido de juicio político al actual vicepresidente, e incluso antes del pronunciamiento formal de ese órgano de la Asamblea, ya una asambleísta de Alianza PAIS, que es parte de ese organismo, había dado su criterio personal acerca de la solicitud planteada por la oposición.

A esta importante preocupación acerca del órgano legislativo se suma, a mi juicio, el inicio de una pugna política entre una parte del bloque oficial de la Asamblea Nacional y el Ejecutivo, a raíz de las contradicciones existentes entre ambos, evidenciada en los distintos comentarios vía redes sociales, donde más de un asambleísta de Alianza PAIS ha manifestado su desacuerdo con algunas decisiones que ha tomado el régimen actual, situación que parecería complicarse con los cambios en el buró político del movimiento de gobierno.

Desde mi perspectiva, Alianza PAIS empieza acercarse a una hora cero: demostrar que son un movimiento con nombres políticos sólidos y lo suficientemente reconocidos por el pueblo, que les permiten gozar del querer popular y beneficiarse de su cariño, sin el expresidente Correa liderando una campaña política o conduciendo las decisiones del partido al que se pertenece.

Mientras las cosas avanzan en una Asamblea en la que unos son más cautos que otros aunque pertenezcan a la misma bancada, y en donde las situaciones políticas empiezan a tener distintos tonos, paralelamente se desarrollan, desde el Ejecutivo, los diálogos con distintos sectores, se firman ayudas económicas para los más importantes proyectos en distintas urbes del país, y se comienzan a revisar polémicas leyes expedidas en el gobierno anterior.

No sé por qué he recordado que cuando las relaciones entre dos personas andan mal, la actitud más sabia es poner distancia.