El obligado vuelo de Tame que convulsiono a la aerolinea

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El obligado vuelo de Tame que convulsiono a la aerolinea

El malestar se instala en la aerolínea estatal. La renuncia del gerente, Cristhian González, movilizó a trabajadores y tripulantes que rechazan, según dijeron, que en la empresa pública se tomen decisiones políticas y no técnicas.

Sesión. Los trabajadores de Tame apoyan al gerente Cristhian González

El malestar se instala en la aerolínea estatal. La renuncia del gerente, Cristhian González, movilizó a trabajadores y tripulantes que rechazan, según dijeron, que en la empresa pública se tomen decisiones políticas y no técnicas.

En el medio está el vuelo 173 que, el viernes en la mañana, no pudo aterrizar en Cuenca por malas condiciones climáticas pero que, horas después, fue obligado a movilizarse por la presión de 32 personas, entre las que se encontraban los oficialistas Fernando Cordero y Doris Soliz.

Según el presidente de la Asociación de Trabajadores de Tame, Mauricio Naranjo, la dimisión de González “sería por los hechos del viernes”.

Los empleados de la estatal se reunieron ayer en Quito. Naranjo asegura que una de las razones de los problemas en la empresa es porque ha sido manejada política y no técnicamente. “Deseo continuidad para la empresa. No somos un ministerio, somos una empresa de aviación que debe tener proyectos a largo plazo”, dijo.

Su reclamo no tiene relación solo con el último incidente. Según dijo, los cambios de administración que ha tenido Tame han marcado los ‘altos y bajos’ desde que se convirtió en empresa pública. Eso sucedió en abril de 2011.

El jefe de presupuesto de la aerolínea, Patricio Cárdenas, coincidió en que el gerente saliente “es un técnico en la materia, no es político”. Esa era su “debilidad”, añadió.

Pero el presidente de la empresa coordinadora de empresas públicas, Jorge Wated, defendió las decisiones del directorio de la empresa. “Siempre serán técnicas y no políticas. Revisaremos los informes sobre lo sucedido y se harán los correctivos que sean necesarios a beneficio de la empresa y, sobre todo, de los usuarios”, dijo a EXPRESO.

En su cuenta de Twitter, aseguró que los cambios administrativos que se dispusieron (no detalló cuáles son) no tenían relación con la decisión del vuelo 173 de no aterrizar por problemas meteorológicos, “sino por el trato posterior a los pasajeros”.

Ayer, Anabel Villaroel, representante de la tripulación de cabina, insistió en que la decisión del piloto de la aeronave fue por seguridad de los usuarios. Ella explicó que había poca visibilidad y que Tame no cuenta con la tecnología necesaria para aterrizar solo con instrumentos. “No podíamos atentar contra la seguridad. La decisión fue la más acertada”, sentenció.

RRG

El polémico vuelo

No aterrizó

El viernes 21 de julio, el vuelo 173 de la aerolínea Tame, tras despegar de Quito, no pudo aterrizar en Cuenca por malas condiciones climáticas. Se desvió a Guayaquil y luego a Quito, antes de llegar a su destino.

Reclamos

Un grupo de 32 pasajeros, incluyendo funcionarios públicos, se negó a bajar del avión durante su parada en Quito. Exigieron a los pilotos viajar a Cuenca cuando se restableció la operación del aeropuerto.

Decisión

La tripulación decidió que no podía aterrizar en Cuenca por problemas meteorológicos que incluyeron poca visibilidad en la pista y la presencia de bancos de neblina.