Las novenas tambien se cantan fuera de casa

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Las novenas tambien se cantan fuera de casa

Los parques y otros espacios públicos acogen esta tradición. Un sector de la Alborada la realiza desde hace veinte años.

Tradición. Un grupo de niños de la 13ª etapa de la ciudadela Alborada recrean en el parque el nacimiento de Jesús y cantan villancicos.

En estas noches, un parque de la etapa 13 de la ciudadela Alborada, en el norte de Guayaquil, se convierte en el portal de Belén, donde nació Jesús. Allí llegan los personajes bíblicos del nacimiento, representados por moradores del sector.

Los niños que usualmente juegan en ese espacio público dejan el columpio y la resbaladera para recrear el acontecimiento, vestidos de pastores, reyes magos y de José y María, los padres de Jesús. Luego realizan una alegre caminata hasta la casa de uno de los vecinos.

Las familias del barrio se turnan por días para recibirlos. Mientras caminan cantan villancicos como ‘Mi burrito sabanero’, ‘Campanas de Belén’, ‘Rodolfo el reno’, ‘Los peces en el río’, etc.

Cuando llegan a la casa designada se dividen en dos grupos para entonar ‘Las posadas’, el cántico que inicia la novena. Un grupo representa a José y María, quienes buscan dónde refugiarse en esa noche fría; y el otro grupo, a la familia de Belén que al final acepta hospedarlos.

Entre la oración inicial, la lectura de la palabra, reflexión, peticiones y la oración final, va participando cada uno de los asistentes. Al finalizar, la familia anfitriona ofrece bocaditos.

Anabelle Morán y Zoimery Navia, vecinas organizadoras, dirigen las posadas explicando cada lectura, de forma que los niños puedan entenderla y obtener un mensaje positivo.

Las novenas son una de las tradiciones con que los católicos recuerdan el nacimiento de Jesús. Durante nueve noches antes del acontecimiento, recuerdan la espera de María y la peregrinación de ella y su esposo, hasta llegar al portal de Belén.

Se realiza en las casas, pero en Guayaquil también se escenifica en sitios abiertos o espacios públicos, entre ellos el pesebre gigante del malecón Simón Bolívar, el parqueadero del centro comercial Mall del Sol, o en un parque como en este caso.

“Las venimos realizando desde hace 20 años. Los niños que participan son los hijos del grupo de oración que tenemos llamado ‘Las hijas de María de la Virgen de Fátima’. Somos 30 personas que la tenemos como Virgen peregrina”, explica Navia.

“Es tan lindo ver cómo nos acompañan los jóvenes a quienes cuando eran niños vestíamos de pastores o los poníamos como el niño Jesús”, acota.

Hace años los vecinos se reunieron para comprar los disfraces, y cuando necesitan algún arreglo los ayuda Nancy Baldeón, otra moradora del sector.

“Siempre les inculcamos los valores y principios de la palabra del Señor. Desde el primer día les enseñamos que lo más importante es el nacimiento de Jesús en los corazones, no los regalos”, dice Navia. Por eso los niños participan, incluso hasta cuando ya son jóvenes.

Una posada en Mall del Sol

Desde el 13 de diciembre, Mall del Sol y el movimiento apostólico de Schoenstatt iniciaron la novena en el exterior del centro comercial. Dura hasta hoy.

“Nos llamaron para poder realizar esta actividad, que la gente sienta que la fe es parte de la vida, que no se puede separar”, dice a EXPRESO Tere Quirós de Toledo, jefa de la rama de madres de este movimiento.

Además, se pensó en las personas que acuden al mall y necesitan reposo espiritual, en medio del trajín laboral y comercial de la época.

Todas la ramas del movimiento participan durante los nueve días.

Sea por curiosidad o porque les gusta, quienes visitan el mall se quedan para escuchar. Como Carmen Nimo. “Yo solamente vine a comprar unas cosas, pero me gustó y me quedé”.

María Matamoros, ama de casa, tiene otro motivo: “Hacía novenas cuando mis niños eran pequeños, pero por el tiempo ya no. Entonces aprovecho que está cerca de mi casa”.