Los muros y el muro de Trump

La humanidad ha conocido la construcción de varios muros emblemáticos. La gran Muralla China y el Muro de Berlín tuvieron orígenes distintos: la muralla China, evitar a los invasores nómadas pertenecientes a Manchuria y Mongolia, que amenazaban constantemente al vasto Imperio chino. El Muro de Berlín tuvo un origen político, como consecuencia del final de la II Guerra Mundial, donde los aliados (EE.UU.-Inglaterra-Francia) y la Unión Soviética dirigida por Stalin, se repartieron Europa, y por ende Alemania tras la derrota de Hitler, canciller del Tercer Reich. De este modo, nacen 2 Alemanias.

Donald Trump actual presidente de EE. UU. es nieto de inmigrantes alemanes e hijo de una madre inmigrante escocesa. Y se opone a la migración Latina y Centroamericana e insiste en construir un muro de concreto o de metal en los límites fronterizos entre EE.UU. y México. Un muro de 3.800 km de longitud, le costará a los contribuyentes norteamericanos $ 5.600 millones aprox. Amén, del presupuesto adicional para mantenerlo y vigilarlo permanentemente, ya que los miles de inmigrantes, en busca del Sueño Americano encontrarán la forma de sortearlo, por un trabajo digno para él y su familia. No será mejor que Trump done esa cantidad de dinero a los países que más necesitan, para construir medios de producción industrial y agrícola y, por tanto generar fuentes de trabajo evitando la migración hacia su país, donde por cierto se acumula la mayor riqueza del mundo. Esta actitud solidaria hacia los países menos desarrollados debe ser supervisada por la ONU y la OEA para lograr el bienestar de la población de esos países, su superación y autosuficiencia.

Trump puede llevarnos en un momento determinado a un conflicto mundial de consecuencias apocalípticas para la humanidad. Sus propias compatriotas y excolaboradores lo han calificado de incompetente, racista y tramposo. Ahora es el momento de que el Sr. Trump dé un giro de 180° y ponga en funcionamiento su inteligencia emocional para el bien de su país y tranquilidad del mundo. Uno de los principios básicos del capitalismo es el libre tránsito de bienes y personas. Por supuesto, los delincuentes no deberían ingresar a ningún país del mundo, hay que identificarlos, juzgarlos y encerrarlos, luego enseñarles un oficio y convertirlos en seres útiles a la sociedad. La Muralla China evitó guerras y se ha convertido en un ícono turístico. La caída del Muro de Berlín representó unión y progreso de Alemania. El Muro de Trump ¿evitará la inmigración?

Ernesto Mantilla Scaffi