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Hasta cuando se matan en Siria

Se encuentra reunida la Asamblea General de Naciones Unidas. Entendemos que, por ahora, se ha estado discutiendo la elección del nuevo secretario general, que en esta ocasión ha recaído en don Antonio Guterres, exprimer ministro de Portugal y actual di

Medios. Al Assad durante una entrevista, este mes, con Denmark’s TV2.

Se encuentra reunida la Asamblea General de Naciones Unidas. Entendemos que, por ahora, se ha estado discutiendo la elección del nuevo secretario general, que en esta ocasión ha recaído en don Antonio Guterres, exprimer ministro de Portugal y actual director general de Acnur, donde ha desempeñado una brillante labor. Reemplaza a Ban Ki-moon, quien ha sido considerado como uno de los peores secretarios generales que ha tenido la institución. Lo interesante de la elección de Guterres se debe a que, por primera ocasión, se hizo una verdadera selección de los candidatos e incluso se obvió el sistema que usaba Naciones Unidas de ir turnando los nombramientos por los sectores geográficos.

El tema fundamental. Lo que llama la atención es la casi indiferencia de una organización creada para mantener la paz y seguridad internacionales. En cuarto aparte, el Consejo de Seguridad discutía las propuestas de tregua para Siria, donde los combates entre el gobierno y los rebeldes arreciaban. Rusia proponía un cese de hostilidades sin suspender los bombardeos y Francia buscaba poner fin a los bombardeos. Sin embargo, las dos mociones fueron vetadas. Poco o ningún esfuerzo ha hecho Naciones Unidas para buscar la solución a este grave problema, que ya deja miles de muertos y millones de refugiados.

Por un lado Rusia abastece y prueba armas sofisticadas para acabar con los rebeldes que piden la salida de Bashar Al Assad, quien por sucesión se mantiene en el poder, sin importarle gobernar en un país destruido y a punto de desaparecer, porque el Estado Islámico avanza sobre su territorio, apoderándose de las zonas más ricas de petróleo, sumándose a estos el grupo de la oposición que, apoderado de la ciudad de Alepo, es continuamente atacado por las fuerzas ruso-sirias.

La intervención de las potencias. Siempre nos quejamos de que son las grandes potencias las que toman las decisiones sobre problemas que se presentan en el mundo, cuando esta misión corresponde a Naciones Unidas, pero en vista de su silencio, un poco antes, Estados Unidos conversó con Rusia para buscar alguna solución, pero no se pusieron de acuerdo sobre una simple tregua.

Hemos tenido la paciencia de leer el libro ‘Oriente Medio, una eterna encrucijada’, para tratar de descifrar los constantes enfrentamientos que existen en estos países y que se desarrollan desde las épocas de las cruzadas y se agrava con la caída del Imperio Otomano. Si nos saltamos algunos cientos de años nos vamos a encontrar que parte de ellos estuvo bajo el mandato de Inglaterra y Francia y que el asunto se agravó con la construcción del canal de Suez, ya que se abría una ruta más corta para el transporte de petróleo y mercaderías desde Asia.

Sería largo enumerar todos los acontecimientos que han pasado desde esa época y los países y dirigentes que han intervenido. Asimismo nos llama la atención que entre países musulmanes hayan surgido tantas sectas con sus ayatolas que, interpretando a su modo el Corán, han creado una cantidad de ramas que se convierten luego en grupos terroristas.

Pero volviendo a Siria, cada vez se involucran más Estados y grupos raciales: Irán e Irak ya están comprometidos, Turquía en alguna forma se ve comprometida y en toda esta encrucijada los fanáticos terroristas del Estado Islámico aprovechan para ir fortaleciéndose más.

Parte de la solución la tiene Al Assad. Lo que es inexplicable para nosotros es el afán de Bashar al Assad de mantenerse en el poder, haciendo caso omiso a quienes consideran que si lo abandona, pronto los asuntos del Medio Oriente se resolverían. Bien dicen que la droga más poderosa que existe en la humanidad es el poder y que ella los atrapa, por lo que hacen todo el esfuerzo posible, rompiendo constituciones y leyes para no dejar de mandar en un país.

Para quienes hemos seguido desde cierta distancia estos problemas, se nos hace difícil comprender las razones de los enfrentamientos del Medio Oriente y seguir su evolución. Lo que ahora reclamamos es una intervención más enérgica de parte de las Naciones Unidas, organismo al que realmente le corresponde buscar esa paz, aunque nos parece lejana para los que vivimos en nuestro continente, pues las ramificaciones que surgen, como los actos terroristas que ya se han producido en varios países de América, pueden irse extendiendo más y más.