Manias electronicas

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Manias electronicas

En un artículo anterior afirmaba que la modernidad electrónica ha desnudado al mundo. Ahora lo sabemos todo o casi todo sin acudir siquiera al chisme, que siempre ha sido la manera habitual de andar contándole novedades a nuestros semejantes o enterándonos de lo que sucede en las casas ajenas o lo que le ocurre a aquellos con quienes tenemos relaciones malas, regulares o buenas. Pero, con el uso de las llamadas redes sociales, a través de las cuales podemos leer o “espectar” por la pantalla chica y por la pantalla portátil lo que cuentan los demás (como chisme, calumnia o mera información), nuestros conocimientos sobre la vecindad local y hasta mundial se han vuelto no solo que vastos sino también inmediatos, sean oportunos o inoportunos.

Pero esta fiebre informática no ha servido únicamente para que estemos ultracomunicados y para que Assange vaya a cumplir el cuarto año en nuestra sede diplomática de Londres, sino también para divertirnos, ya que el mundo además de conocimiento también es entretenimiento. Y si antes nos conformábamos con los llamados “juegos manuales”, digamos el trompo, la cometa, el ajedrez, los naipes, etc., ahora con el uso de las llamadas “tablets”, que cualquiera puede llevar consigo para infinidad de cosas, no solo los niños y los adolescentes sino también los adultos, a quienes no se les puede quitar el derecho a divertirse sin necesidad de hacer uso de la bebida alcohólica, del “pocker” o de las damas poco pudorosas, podemos andar dedicándonos a gozar de momentos lúdicos tanto en nuestras propias casas como en las calles y avenidas, en los parques o en las tiendas.

Así, los juegos electrónicos que antes necesitaban de una pantalla televisiva ahora son portátiles y se puede andar jugando al caminar, mientras se va a cumplir un negocio o a comprar algo en un “mall”.

El Pokémon Go es, pues, una manera de llevar la diversión a todos los sitios y también a todos los momentos; es decir, la utilización del tiempo y del espacio dentro de las actividades comunes. ¿Qué inventarán después los gringos tan ocurridos y electrónicos o los europeos que no solamente descienden de la filosofía griega? ¿Seremos esclavizados por esas maquinitas que ahora tanto nos seducen?

cazonf@granasa.com.ec