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La luz del desarrollo aun no ilumina a Estrella de Belen
Una expropiación retrasa la regeneración en esa zona de la Juan Montalvo, en la que viven 60 familias. Sus habitantes lidian a diario con las aguas servidas

El agua burbujea como en olla hirviendo. Esto no es una estufa, es una alcantarilla en medio de una cuadra de tierra. Los males que complementan el cuadro no pueden verse, pero sí palparse por todos los sentidos, a metros de distancia.
Fetidez, insalubridad y enfermedades a montón, desde hongos en los pies hasta cuadros infecciosos, son las molestias constantes para los miembros de sesenta familias de este sector, conocido como Estrella de Belén y ubicado en la cooperativa Juan Montalvo, al norte de la urbe.
Las aguas servidas de esta alcantarilla colapsada tienen ocho años en este estado. El problema no cesa. Las heces de todo el barrio emanan como de una fuente natural las 24 horas del día, los siete días de la semana y literalmente bañan cuatro cuadras de este territorio. En días de lluvia, el panorama es caótico.
El problema con este grupo de invasiones legalizadas radica no solo en el alcantarillado. Estrella de Belén está ubicada en medio de una depresión, como en el fondo de una olla, por eso “la gente camina en medio de las heces” en invierno, describe a EXPRESO la coordinadora zonal de la Defensoría del Pueblo, Zaida Rovira.
Ella explica que “Interagua dejó inconclusas las obras relacionadas con el alcantarillado en 2011 porque este colapsó. Y de ahí para acá, los moradores han presentado al Cabildo todo tipo de escritos para que la entidad reactive la obra”.
“Estamos muy preocupados, ya tenemos dos fallecidos por causa de infecciones. Las familias no evacúan del lugar porque no tienen a dónde ir con sus hijos”, escribía desesperada en 2015 la entonces presidenta del comité barrial, Delfi Chele, al alcalde Jaime Nebot.
Ese año, el funcionario emitió la solicitud de un informe, pero en Estrella de Belén no hubo respuesta. En abril de 2016, los habitantes solicitaron la ayuda a Defensoría, por considerar el caso “un problema de salud, medio ambiente y derechos humanos”.
Una vez que el Municipio recibió la notificación de la entidad que preside Rovira, se supo que el problema radicaba en cuatro solares que debían expropiarse para instalar el alcantarillado. Uno de ellos es el 17, de la manzana 1831, actualmente deshabitado.
En agosto, el Cabildo dispuso la expropiación del terreno en cuestión, para poder culminar la obra. Actualmente está en trámite, pero los avances del proceso no frenan la angustia de los moradores.
Tampoco las visitas de las maquinarias de Interagua, que eran esporádicas hasta la semana pasada, lograban menguar el problema, afirmó a este Diario Jean Pincay, uno de los líderes barriales del sector.
Una de las personas afectadas es Victoria Pérez. Vive en el solar 10 de la manzana 1830 y ya ha perdido tres pisos de su casa. “El agua de la lluvia se mezcla con el agua de la alcantarilla y entra a las casas. Han habido años en que nos llega a las rodillas. Es horrible”. Cuenta también que deben lidiar muy a menudo con enfermedades infecciosas, lo que es peligroso, “pues en la zona hay muchos menores”.
No obstante, la directiva del sector ayer adelantó que esta semana recién se llegó a un acuerdo con esa entidad. “Se comprometieron a llegar a limpiar dos veces por semana hasta que culmine el proceso de expropiación y pueda continuar la obra”.
Lo mismo confirmó la líder de Defensoría. “Ya está listo el presupuesto y también se inició el proceso de expropiación”. Interagua, por su parte, no respondió la solicitud de entrevista que hizo este medio.
Defensoría llama a más entidades
La coordinadora zonal de la Defensoría del Pueblo, Zaida Rovira, adelantó ayer a EXPRESO que hasta que se ejecute la expropiación de los terrenos para poder culminar la obra de alcantarillado en Estrella de Belén, será necesaria la intervención urgente de los ministerios de Salud y Medio Ambiente, así como de la dirección de Ambiente municipal, por lo que prevé ampliar el expediente.
Mientras, Emapag e Interagua llegaron a la zona esta semana. El sector, legalizado ya por el Cabildo, tiene años sin servicios básicos por este problema.
Además, no es la única área en Guayaquil con este tipo de problemas. En invierno aumentan las denuncias por alcantarillado colapsado, explicó Rovira.