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Luis Gallegos: “Hay adversarios privados que dificultarian el acceso a EE. UU.”
El exembajador de Ecuador en Estados Unidos participó en las rondas de negociación para firmar un Tratado de Libre Comercio, el cual no progresó. Basado en su experiencia, analiza la pretensión que tiene el país de regresar a una mesa de diálogo para o

Estados Unidos es el principal socio comercial de Ecuador. En 2016 el país del norte le compró $ 5.410 millones y a su vez le vendió $ 3.890 millones, “lo que deja una balanza comercial positiva para el país de $ 1.520 millones. Las cifras del Banco Central del Ecuador de por sí indican la importancia de buscar un acuerdo comercial con Estados Unidos”, dijo a Diario EXPRESO Luis Gallegos, exembajador de Ecuador en EE. UU.
- Usted fue embajador cuando se buscó un acuerdo comercial. Cuéntenos la experiencia.
- La negociación empezó en 2004, fui embajador desde 2005 y participé en las dos últimas rondas de negociaciones de un tratado de libre comercio con EE. UU. El jefe de la negociación fue Manuel Chiriboga. Lo acompañó un equipo técnico y del sector productivo. La negociación se inició junto a Colombia y Perú, países que lo firmaron. Ecuador no.
- ¿Por qué Ecuador no firmó?
- Las negociaciones se suspendieron por una reforma a los contratos de exploración hidrocarburífica, que aprobó el Congreso Nacional. Luego vino la declaración de caducidad de la empresa Occidental, en mayo de 2006. Además un tratado no era un objetivo del Gobierno anterior.
- ¿Ahora qué se debe hacer para negociar un acuerdo comercial con Estados Unidos?
- Primero hay que regresar a la mesa de negociación, mediante la activación del ‘Mecanismo de Diálogo Amplio Bilateral’, que fue suspendido en el 2011. Luego hay que tomar en cuenta que el Gobierno de Donald Trump está revisando todas las condiciones del comercio bilateral. Como lo demuestra la renegociación del tratado con México y Canadá, conocido como Nafta. Trump ha ordenado al Departamento de Comercio que revise todas las prácticas comerciales de los países que venden productos a EE. UU. y que entran con arancel cero y que tienen un superávit (como el caso de Ecuador) y no le dan los mismos privilegios a los productos de Estados Unidos.
- ¿Es posible activar los diálogos para un acuerdo?
- Hay que activar las conversaciones con EE. UU., pero más estructuradas, de una forma más profesional y pragmáticas, con un plan estratégico bien claro de cuáles son nuestros objetivos y no limitados por dictados ideológicos.
- ¿Cree que al abrirse el diálogo salten a la mesa temas como Chevron y arbitrajes?
- El país tiene las preferencias arancelarias del SGP junto a más de 120 naciones. Estas preferencias se pueden perder si no cumplen con los criterios de elegibilidad, por ejemplo: cuando no se reconocen laudos arbitrales. El tener disputas con empresas estadounidenses y no dar acceso razonable y equiparable a productos de Estados Unidos. Entonces todos estos puntos pueden afectar la aprobación, si no hay una acción ecuatoriana. El sector privado toma muy ligeramente el tema, ya que Ecuador tiene un adversario tan grande como Chevron que hace persistentemente cabildeo en contra del Ecuador.
- ¿Qué hay que hacer allí?
- Las autoridades junto al sector privado deben actuar en una misión. Esto no se debe dejar al azar, ya que representa empleo y el ingreso de divisas para sostener la dolarización.
- La misión sale en septiembre. ¿El grupo tiene una alta posibilidad de regresar con resultados positivos?
- Es una posibilidad, pero se requiere mucho trabajo. En Washington todos los países hacen intensas gestiones para defender sus intereses, en un escenario muy complejo debido a los cambios introducidos por Trump. Hay que insistir en defender nuestro acceso al mercado. Hay que recordar que el acceso mediante el principio de ‘Nación más favorecida’ también pude cambiar.
- ¿El acuerdo con la UE sirve de experiencia?
- El acuerdo con EE. UU., por su naturaleza, es distinto porque contiene otros elementos, como el tema de protección de inversiones. Recordemos que el Ecuador denunció al TBI con ese país, aunque el mismo tratado prevé que las inversiones de EE. UU. tienen 10 años de protección; pero renegociar un tratado denunciado lleva mucho tiempo.
- ¿El hecho de que haya temas considerados irritantes provocará que las negociaciones tomen más tiempo?
- Siempre habrá temas irritantes que hay que superar. Por eso es importante la misión y explicar las intenciones del nuevo Gobierno del Ecuador. (...) Es el momento de estar muy atento a cambios en los acuerdos comerciales que nos beneficien y permitan acceso a mercados en otras latitudes, como por ejemplo en el Pacífico. Hay que verlo con profesionalismo y conocimiento técnico, alejados de las limitaciones ideológicas y sectarias que pueden causar daño a la economía del país y del pueblo ecuatoriano por años.