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El ‘no’ a la restriccion llega de fuera

El clamor contra un timbre cambiario que restrinja las importaciones y persiga fomentar las exportaciones ha sido unánime en las pasadas semanas entre el sector empresarial.
Para dar peso a sus opiniones, la Cámara de Comercio de Guayaquil buscó apoyos en el exterior. Por eso, localizó en Chile a quien fue ministro de Hacienda en el Gobierno de Sebastián Piñera, Felipe Larraín, y le invitó a compartir con estudiantes, autoridades, empresarios y periodistas sus recomendaciones en un periodo de dificultad económica.
Larraín impartió ayer una conferencia en el Centro de Convenciones de Guayaquil y habló con EXPRESO tras su presentación en rueda de prensa. Pablo Arosemena, representante de los comerciantes, comentó que el Gobierno aún estudia las alternativas para solucionar el déficit de balanza comercial.
Las autoridades, dijo, se están sensibilizando ante las críticas al timbre cambiario. Su homólogo en Quito, Patricio Alarcón, también presente en el encuentro, apostilló que tampoco son buenas otras ideas como los aranceles fijos. Larraín fue contundente: dijo ‘no’ a las restricciones comerciales de cualquier tipo.
Restricciones comerciales
Cuando uno se encuentra con un problema de divisas y lo que se hace es cortar las importaciones para ahorrar divisas, puede estar generando un círculo vicioso que profundice esa recesión. Y eso va a afectar a todas las personas. No solamente al comercio, que es importante, también al consumidor final que va a enfrentar bienes más caros. Es imposible que eso no ocurra. También al pequeño productor que necesita importar insumos para producir, le va a estar restando competitividad. En retrospectiva, hay ciertas cosas que se podrían haber hecho, como haber creado un fondo soberano, haber ahorrado en periodos de vacas gordas y haber gastado en época de vacas flacas. Es así como se conduce la política fiscal 2.0 de los países que miran un balance a largo plazo. Además, cuando uno comprime las importaciones, lo que hace es reducir la demanda de la economía”.
La ley de las herencias
“Cuando mencionan ese 75 % de tasa máxima que se planteaban antes, me recuerda a cuando el Gobierno de Francia, el presidente Hollande, un régimen socialista, planteó en sus comienzos que a los ingresos relativamente altos se les iba a cobrar un impuesto del 75 %. ¿Y sabes lo que pasó? Que hasta Gérard Depardieu se fue de Francia (el actor está en exilio fiscal en Bélgica). El ícono francés no estaba dispuesto a pagar el 75 % de impuestos. Lo que hay que pensar es que el capital es móvil y lo es más que el trabajo. Esto no quiere decir que no hay que cobrar impuestos. Pero el resultado de un impuesto excesivo de herencias es que la gente se va a llevar los activos, y asesores internacionales pueden establecer ‘transfunds’ en alguna sociedad en las Islas Vírgenes o Bermudas u otras... No puede pensar que cuando se establecen impuestos, se tiene cautivo a las personas”.
Licitaciones en infraestructuras
“El déficit de cuenta corriente tiene que ver con el déficit fiscal. Dadas las restricciones de recursos, es muy importante que a la infraestructura del país, que es fundamental en la competitividad, puedan llegar recursos del sector privado. La ley recientemente pasada de alianzas público-privadas puede ser una base para concesionar obras de infraestructura que pasen por una evaluación social del proyecto. Una vez aprobado, puede ser una licitación de la obra para que el sector privado, con sus propios recursos, pueda desarrollarla, generar empleo, generar actividad económica y mejorar la competitividad del país”.
¿Hay una crisis económica o no?
“La economía mundial no está en crisis. Decir que hay una crisis mundial es una exageración. La economía mundial tiene una situación compleja, que es distinto. En Ecuador ha habido una recesión clara en el año 2015 y la posibilidad de que la haya en 2016. Si quiere llamarla crisis o no, es un debate semántico. La recesión es un periodo con dos trimestres de crecimiento negativo seguidos. Esa es la definición más utilizada. La recesión es un hecho”.
Flexibilidad laboral
“La rigidez laboral está inhibiendo la competitividad de Ecuador. Hay dos cosas. No solo hay que preocuparse de que la gente no pierda el empleo; sino también de que quien está buscando, lo encuentre. Hay que preocuparse de los jóvenes que entran al mercado laboral, de aquellos que están en el mercado informal en condiciones precarias, sin contrato, sin seguridad social. Hay que lograr que esa gente se formalice. Hay que flexibilizar las condiciones para la creación de empleo”.
Dolarización
“Francamente yo no recomendaría la dolarización si parto desde cero. Pero es mucho más compleja la desdolarización cuando uno ya lo está. Esas son sus condiciones iniciales y hay que reconocer que la dolarización ha traído estabilidad a Ecuador y algunos beneficios. Mi recomendación sería avanzar en aquellas medidas que mejoran la competitividad en el actual escenario. La infraestructura es una manera no cambiaria de mejorar la competitividad”.
Timbre cambiario
“No conozco el detalle del timbre cambiario que proponen aquí, pero he tenido una aproximación conceptual. Sí le puedo decir que yo no lo aconsejo. Me parece una medida inadecuada que la reacción a la situación que enfrentan todos los países (con los bajos precios de commodities) sea restringir las importaciones. Y en ese sentido, me parece que una medida como el timbre cambiario no va en la dirección adecuada de lo que debería ser una respuesta de la política, que lo que debe hacer es generar un ambiente para aumentar las exportaciones. Lo entiendo como un impuesto a la exportación, como la generación de un tipo de cambio distinto para la importación y exportación. Tengo 30 años de experiencia, he escrito libros, artículos y está todo en contra de una medida como esa. No puedo cambiar la opinión de un día para otro”.
Acuerdos comerciales
“Lo mejor, dentro de lo posible, es expandir las exportaciones. El sector privado puede hacer muchas cosas, pero lo que no puede hacer es negociar tratados y apertura de mercados. Es el rol del Estado, del Gobierno. Lo tiene que liderar el sector público. Esto lo hicieron gobiernos de muy distinto signo en mi país. Es algo que se ha sostenido en regímenes que políticamente son opuestos. Chile ha logrado tener acuerdos con más de 60 países. El 95 % de nuestras exportaciones llegan a países con los que tenemos acuerdos de libre comercio. Es una gran ventaja porque los productos llegan con arancel cero o con uno muy bajo”.
Impuesto a la salida de divisas
“Cuando usted reduce las restricciones a la salida de capital, lo que hace es generar más entrada de capital. Y al revés: si usted aumenta las restricciones a la salida de capital, lo que va a generar es menos entrada. Es dispararse en el pie. La evidencia internacional es amplia. Casi todos los estudios que conozco llegan a esta conclusión. Es disminuir los incentivos, porque el que quiere entrar, no quiere que lo dejen preso adentro”.
Ventanilla única para exportación
“Yo recomendaría ventanillas únicas de exportación. Algunos países de la región están embarcados en esto. Es una ventaja que permite reducir los costos de la acción del comercio exterior. Es una única entrada al proceso de comercio exterior. Usted puede seguir su operación en tiempo real a través de Internet. En Chile hay hasta 19 instituciones públicas que intervienen en el proceso. Es una manera de mejorar la competitividad”.
Salvaguardias
“La salvaguardia es una medida sensible y transitoria que se toma, y es aceptada internacionalmente y por la OMC, cuando hay un aumento anormal de importaciones que pone en riesgo al sector productivo. Todos nuestros países vamos a tener que repensar cómo enfrentar un mundo con precios de commodites que no van a volver. El petróleo a 100 dólares probablemente no va a volver, el cobre de 4 dólares tampoco. Necesitamos apoyar la reconversión productiva”.